Corría ya el minuto 20 desde que el Boeing 737 de Southwest Airlines despegó del Aeropuerto de La Guardia en Nueva York rumbo a San Francisco. Eran las 11:04 am del martes 17 de abril, y hacía un bonito día. De pronto explota un motor en el lado izquierdo del avión, lanzando proyectiles hacia la cabina. Uno de ellos abrió un boquete en la ventana de la fila 14: una violenta descompresión.
La señora Jennifer Riordan, de 43 años y madre de dos hijos, fue succionada de inmediato. A pesar de que la ejecutiva del banco Wells Fargo llevaba el cinturón de seguridad puesto, quedó con medio cuerpo afuera. Los pasajeros se alarmaron por lo que ocurría, y en pocos instantes, su solidaridad los vio haciendo intentos desesperados por meterla de nuevo en...