<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Puerto Rico, cuando la calle se le impone al poder

  • Varios músicos puertorriqueños, entre ellos René Pérez (Residente), Bad Bunny, celebran la renuncia del gobernador de la isla, Ricardo Roselló, luego de 12 días de protestas. FOTO: AFP
    Varios músicos puertorriqueños, entre ellos René Pérez (Residente), Bad Bunny, celebran la renuncia del gobernador de la isla, Ricardo Roselló, luego de 12 días de protestas. FOTO: AFP
Publicado el 26 de julio de 2019
Infografía
Puerto Rico, cuando la calle se le impone al poder
en definitiva

Para los analistas, la presión popular que generó la salida de Roselló, tendría que implicar un nuevo gobierno cuyo pilar sea la lucha contra la corrupción.

Puerto Rico, el estado caribeño asociado a Estados Unidos que nunca pudo dar su grito de independencia como país, tuvo esta semana su propia victoria popular.

Bastaron 12 días de protestas –encabezadas por las principales estrellas puertorriqueñas actuales como Bad Bunny, Residente de Calle 13, Ricky Martin y Daddy Yankee– para que el gobernador Ricardo Roselló anunciara su renuncia en la noche del pasado miércoles.

El video de su dimisión fue grabado desde el palacio de gobierno de La Fortaleza, en San Juan, mientras permanecía atrincherado en el edificio por miles de manifestantes unidos bajo el grito de “Ricky, renuncia”.

Fue la voz conjunta que marcó la caída de un político al que los puertorriqueños conocieron desde los 13 años, como hijo del anterior gobernador, Pedro Roselló; un heredero privilegiado que llegó a los 13 años a vivir al palacio del que ayer fue expulsado por la presión popular.

El estallido contenido

El hecho que convirtió a Roselló el objeto de una frustración acumulada por los puertorriqueños durante años fue la filtración el pasado 13 de julio de 889 pantallazos de los chats que sostenía con su círculo cercano y que lo expusieron como un machista, homofóbico e indolente con las víctimas del Huracán María en 2017.

Pero como explica Ángel Rosa, profesor de Ciencia Política de la U. de Puerto Rico, detrás de la indignación masiva que en menos de dos semanas sacó un gobernante, hay un contexto de crisis económica que en mayo de 2017 llevó a la isla a declararse en quiebra, debido a su incapacidad de pagar la deuda de 75.000 millones de dólares que adquirió durante dos décadas con Estados Unidos.

Los estragos de los huracanes Irma y María y los escándalos de corrupción de la administración Roselló –que hasta ahora tienen a dos de sus funcionarios en la cárcel y a otra decena investigados, incluyéndolo a él– hicieron parte de la acumulación que llegó a su límite en la crisis actual.

Un acuerdo mínimo

En las calles de San Juan, la capital de la isla, transcurren minutos de euforia parecidos a los que suceden tras el triunfo de una revolución, que suelen dar la ilusión de ser eternos.

Pero, como explica Nury Astrid Gómez, analista de política internacional, esta victoria popular –aunque importante– es solo el primer paso de una reconstrucción política en la isla, la cual requiere el abandono de un bipartidismo tradicional.

El gobierno interino de año y medio que comenzará el próximo 2 de agosto, encabezado por la secretaria de justicia Wanda Vásquez, tendrá como discusión central si Puerto Rico, un país que lleva las últimas seis décadas discutiendo si es o no parte de Estados Unidos, pausa esa disputa y se pone de acuerdo en unos “mínimos de limpieza en la administración pública”, apunta Rosa.

Solo entonces se sabrá si la imagen de un reguetonero en las calles liderando una protesta social fue solo una anécdota o un presagio del nuevo Puerto Rico: uno en el que la voluntad popular se impone, incluso, a los herederos privilegiados

Contexto de la Noticia

radiografía la historia de la isla

Estados Unidos asumió el control de Puerto Rico luego de la guerra con España en 1898. Desde entonces, Puerto Rico permanece como un territorio vinculado a EE. UU., pero sin el estatus de estado que le permitiría mayor representación política. Desde 1952, sin embargo, la isla cuenta con su propia Constitución –la cual no puede contradecir a la estadounidense– y una bandera propia que ondea en su capital, San Juan. El reconocimiento de la isla como el estado número 51 depende de un trámite por el momento improbable en el Congreso de EE. UU.

Juan Manuel Flórez Arias

Periodista del Área Internacional, formado en la Universidad de Antioquia. Interesado en acercar con las palabras las historias lejanas en la geografía.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección