La operación de Aris Mining en Marmato, Caldas, dio un paso decisivo tras completar la interconexión entre la nueva rampa de acceso desde superficie y el desarrollo subterráneo existente. Este logro se alcanzó mediante una voladura controlada que permitió unir ambos frentes de trabajo.
El avance es fundamental dentro del proyecto de expansión, ya que habilita la continuidad del desarrollo minero y marca un progreso significativo en la preparación operativa de la mina, en la ruta hacia la obtención del primer oro.
Actualmente, la compañía construye una rampa principal de 1,7 kilómetros. Sin embargo, desde el año pasado se identificó la necesidad de una rampa auxiliar que facilitara la conexión con el resto de la operación y su enlace con superficie. La interconexión alcanzada responde a esa necesidad estratégica.
La conexión subterránea establece comunicación continua con superficie, donde se construye una planta de procesamiento tipo CIP (Carbon-in-Pulp) con capacidad para 5.000 toneladas de mineral por día.
Este desarrollo fortalece la operación al mejorar la movilidad interna, optimizar la ventilación y elevar los estándares de seguridad. Además, permite avanzar de manera más eficiente en las siguientes fases del proyecto.
Uno de los beneficios más relevantes es la reducción significativa de riesgos operativos. Con esta infraestructura, ahora existe un acceso continuo desde la plataforma Los Indios —donde se levanta la planta CIP— hasta la planta de flotación, atravesando la rampa Higuerón y evitando completamente el tránsito por el casco urbano.
Asimismo, el nuevo túnel proporciona salidas alternativas dentro de la mina subterránea y mejora el circuito de ventilación, lo que se traduce en mejores condiciones laborales: menor temperatura y mayor flujo de aire para los trabajadores.
Impacto positivo en la comunidad y sostenibilidad del proyecto
El avance no solo tiene implicaciones técnicas, sino también sociales. La mejora en la logística de la operación reduce los impactos sobre la movilidad local y disminuye la interacción directa con el entorno urbano.
Este enfoque contribuye a la sostenibilidad del proyecto, un aspecto clave en una operación minera ubicada en una zona con tradición histórica y presencia de comunidades.
Adicionalmente, la conexión optimiza la ventilación en la Zona Bulk al permitir un mayor ingreso de aire por la rampa norte, facilitando las labores en zonas profundas y mejorando la coordinación de los trabajos al interior de la mina.
El proyecto de expansión de Marmato continúa avanzando conforme al cronograma previsto. Con este hito, Aris Mining reafirma su objetivo de alcanzar el primer oro en el cuarto trimestre de 2026.
A mediano plazo, la compañía proyecta una producción conjunta cercana a las 500.000 onzas de oro anuales, sumando sus operaciones en Marmato (Caldas) y Segovia (Antioquia).
La magnitud del crecimiento esperado es significativa si se compara con los resultados actuales: en 2025, ambas operaciones produjeron aproximadamente 257.000 onzas de oro, lo que evidencia el impacto que tendrá la expansión en el fortalecimiento del sector minero y en el desarrollo de las regiones donde la empresa tiene presencia.