El reciente anuncio de que Block recortará más de 4.000 empleos, alrededor del 40% de su plantilla, sentó un precedente en la historia de la fintech estadounidense y evidencia un patrón más amplio que atraviesa a la industria tecnológica global en 2026: las reestructuraciones masivas impulsadas por la adopción de inteligencia artificial y eficiencia operativa, incluso en empresas con resultados financieros sólidos.
Block, propietaria de productos como Square, Cash App y Afterpay, comunicó que la decisión responde a un cambio estructural en la manera de operar, más que a una caída en su desempeño.
Un caso paradigmático: Block, IA y plantilla reducida
Block reportó un crecimiento interanual del 24% en utilidad bruta (US$2.870 millones) y un aumento del 33% en la utilidad de Cash App, subrayando que los recortes no están relacionados con una debilidad del negocio.
El objetivo, explicaron sus directivos, es operar con un equipo más pequeño y altamente talentoso que aproveche las capacidades de la inteligencia artificial para automatizar tareas que antes requerían grandes equipos.
Además de ampliar el uso de herramientas inteligentes, la fintech ofrece paquetes de indemnización relativamente generosos a los empleados afectados, con 20 semanas de compensación, cobertura médica extendida y apoyo para transición laboral.
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2026: una ola de ajustes a nivel global
Pero Block no es un caso aislado. Datos compilados por RationalFX, con base en fuentes como US WARN, TrueUp, TechCrunch y Layoffs.fyi, muestran que en lo que va de 2026 se han registrado al menos 30.700 despidos en el sector tecnológico a nivel mundial.
Más de la mitad de estos recortes corresponden a anuncios de Amazon, que desde enero eliminó 16.000 puestos, tras una primera ola de 14.000 en octubre de 2025 centrada en su sede y áreas tecnológicas.
Aunque Amazon reporta ingresos récord y continúa invirtiendo en IA, el ajuste forma parte de una estrategia de reorganización interna y enfoque en áreas clave de desarrollo.
Este fenómeno no se limita a Estados Unidos. En Europa, por ejemplo, el grupo germano-austriaco AMS Osram anunció la eliminación de 2.000 empleos globales pese a mejoras en su desempeño financiero, en un movimiento orientado a consolidar operaciones y enfocarse en líneas de negocio prioritarias.
En 2025, compañías como Nvidia (33.900 despidos) e Intel (24.000 ajustes) también dieron pasos similares, reforzando la idea de que estos recortes obedecen más a cambios estructurales que a crisis de ingresos.
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La IA como motor de reestructuración
Según el análisis de RationalFX, casi 70.000 de los 245.000 despidos en el sector tecnológico durante 2025 estuvieron relacionados con la adopción y automatización de la inteligencia artificial, y esta tendencia continúa en 2026. Un enfoque recurrente es la reducción de niveles de gestión corporativa y la eliminación de funciones repetitivas, para concentrar la inversión en áreas de mayor valor estratégico.
Los recortes confirmados hasta ahora en 2026 vinculados directamente con IA también incluyen reducciones en empresas como Pinterest, Autodesk y Ocado, afectando principalmente puestos de soporte, producto y gestión.
Más allá de los números: una transformación operacional
Para figuras como Alan Cohen, analista de datos de RationalFX, “en 2026 los despidos ya no son vistos como un síntoma de problemas financieros, sino como una herramienta deliberada para mejorar competitividad y priorizar inversiones de alta rentabilidad”. Esta visión se refleja en la estrategia de Block, donde un equipo más pequeño y potenciado por herramientas inteligentes podría, en teoría, generar mayor productividad con menos recursos humanos.
El estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts citado por Block estima que el 11,7% del mercado laboral estadounidense —equivalente a unos US$1,2 billones en salarios en sectores como finanzas, salud y servicios profesionales— podría estar en riesgo de ser reemplazado por la IA en el mediano plazo.
Por ahora, la narrativa dominante entre los inversionistas es que una estructura más ligera y orientada hacia la IA podría redundar en mejores márgenes y un desarrollo de productos más ágil. Pero el impacto sobre la fuerza laboral —desde Silicon Valley hasta centros tecnológicos en Europa y Asia— apenas comienza a dibujarse.