Los jóvenes, aquellas personas que están entre los 14 y 28 años de edad, encabezan el top three de los segmentos poblacionales que más preocupan a las organizaciones sociales por las desventajas que observan en el plano laboral, o por las precarias condiciones que deben afrontar en el mundo del trabajo.
Según el Observatorio Regional del Mercado de Trabajo de Antioquia (Ormet) los jóvenes que no están estudiando ni trabajando en Medellín y el Valle de Aburrá (conocidos como Nini’s) son el 17 % y su tendencia fue constante, al tiempo que la tasa de desempleo juvenil se ubicó en 18 % en promedio.
“Esta situación es muy preocupante para un territorio como el área metropolitana, ya que ha demostrado que la dinámica del conflicto busca atraer y vincular a los jóvenes dentro de sus actividades”, señaló el estudio “Medición y análisis de las condiciones de trabajo decente en Medellín y el Valle de Aburrá 2012-2014”, elaborado por el Ormet.
También se advirtió que mientras no se diseñen y ejecuten políticas de inclusión educativa para ellos, no se motive la formación para el empleo y no se generen espacios para la expresión de sus potencialidades, se seguirá alimentando la ilegalidad, con un alto costo para una región que busca posicionarse en el mundo bajo un turismo de negocios.
Con datos más recientes (a 2015), la Escuela Nacional Sindical (ENS) también planteó su preocupación por las posibilidades laborales para los jóvenes. “Esta población reportó una tasa de desempleo de 15,2 %, 6,3 puntos superior al promedio nacional, que fue 8,9 %. En total había 1,07 millones de jóvenes desempleados, el 50 % del total del país”.
La ENS hizo notar que la tasa de desempleo de las mujeres jóvenes fue de 20,5 %, es decir 9,2 puntos porcentuales superior a la de los hombres jóvenes, que fue de 11,3 %. Por el otro lado, el desempleo de los jóvenes de la zona rural fue de 10,5 %, y, adicionalmente, del total de jóvenes ocupados, entre 18-28 años, sólo el 36,2 % contribuyó a salud, pensión y riesgos laborales.
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