En medio de la transición hacia el gobierno de Abelardo de la Espriella y de las diferencias que su postura ha provocado incluso entre dirigentes del Pacto Histórico, Cepeda volvió a defender la desobediencia civil pacífica como mecanismo de resistencia frente a las decisiones que, según él, vulneren la Constitución o los derechos fundamentales. Esto dijo.