Si se trata de parientes y si son silvestres, es mejor que anden a buen resguardo, por el futuro de todos.
Cerca del 70 % de las plantas silvestres que podrían ser base para el suministro de alimentos en el futuro no están salvaguardadas en los bancos de germoplasma.
Esas plantas, llamadas parientes silvestres, son primas de los cultivos conocidos como papa, maíz, arroz y trigo, y contienen una información genética de interés con miras a posibles problemas de los principales sembrados debido al cambio climático.
Son plantas que no dependen del hombre para su supervivencia, como el llamado lulo de perro, pariente del lulo.
Por su cercanía genética con los cultivos servirían para mejorar cualidades de estos.
Un artículo publicado en Nature Plants, realizado por Nora Castañeda Álvarez, del Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat), evaluó 1.076 parientes silvestres de los 81 cultivos más importantes del mundo.
De ellos 313 especies, 29 %, no se encuentran en ningún banco y otras 257 están representadas por menos de 10 muestras. Los vacíos en las colecciones se presentan en varias regiones del globo.
La investigadora dijo a EL COLOMBIANO que en el país se requiere coleccionar con urgencia 27 de estas plantas.
Por su identidad genética con los cultivos de los cuales depende la alimentación básica de los humanos, se consideran importantes para en el futuro, de acuerdo con las condiciones, aportar al mejoramiento de estos, sea en asuntos relacionados con la resistencia a enfermedades y plagas como a condiciones ambientales severas.
Un reciente estudio de la FAO, por ejemplo, revela que la demanda de agua para producción agrícola bajo cambio climático variará entre el 40 y 100 % del agua requerida sin el calentamiento global, originándose un enfrentamiento por el agua entre el medio ambiente y la agricultura.
Una especie que demandara menos agua sería valiosa.
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