En solo tres años, las hermanas Vanessa Vargas y Diana Franco, fundadoras de Avelí Café, lograron una exportación histórica de tres toneladas hacia Alemania. Este emprendimiento antioqueño —A de amor, VE de vehemencia y LÍ de libertad—, trasciende cifras comerciales; su llegada a Europa es el resultado de un encuentro fortuito y una alianza estratégica que hoy posiciona su café premium cultivado en Urrao y Concepción en el mercado internacional.
Lea también: De volar avioncitos en Belén a ser ingeniero de Rolls Royce en Inglaterra
Si bien el producto ya llegó al Viejo Continente, detrás de ese envío hay mucho más que números. La historia misma se remonta a un encuentro casual y casi milagroso, que desencadenó en una particular alianza.
La “diosidencia” que marcó todo
Ana Lucía Agudelo vive en el país Teutón hace más de 30 años, pero es más paisa que un tinto después del almuerzo. Ella y su socio viajaron a Antioquia en 2025 con el propósito de buscar el mejor café, uno que pudieran comercializar en Alemania. Al primer destino que llegaron fue al Suroeste antioqueño, subregión distinguida por la producción de este grano.
Si bien recorrieron varios municipios, se dieron la oportunidad de conocer más. Fue ahí cuando llegaron al Oriente, donde aconteció la magia.
“Ella vino a Concepción por casualidad, todo porque una amiga muy cercana que vive en Rionegro les recomendó visitar este municipio. Cuando llegaron se dieron cuenta que aquí también se cultivaba café. Nosotros hacemos un recorrido en una de las fincas productoras donde les contamos todo el proceso. Ana estuvo presente y, después, empezamos a conversar. Fue ese el punto de partida”, dijo Vanessa.
Desde ese momento empezó a forjarse la unión entre las partes; Ana decidió que Avelí era la opción más indicada para comprar el café que quería llevarse a Alemania. No obstante, entre las 3 toneladas que requerían había varios tipos de café. Algunos se producen en Concepción, pero otros, en especial el Chiroso, se consiguen más fácil en otros municipios del departamento como Urrao.
Justo por esos días, a Vanessa y a Diana las invitaron a Colombia Expo Travel para dar a conocer su emprendimiento. Ese fue otro momento clave de esta historia.
La colecta del café
Aunque estas hermanas son unas tesas en lo que hacen, reconocen que no se las saben todas ni tampoco tienen a su disposición cantidades infinitas de café; ante una solicitud de exportación de ese tamaño, lo necesario y más sabio era unir esfuerzos.
Le puede interesar: Con solo 21 años, Émily maneja bus en Expreso Belmira y rompe estereotipos
“Estando en Colombia Expo Travel nos presentaron al alcalde de Urrao y también al director de agricultura de ese municipio. Les contamos todo lo que teníamos presupuestado y para ambos obviamente fue una sorpresa que dos muchachas tan jóvenes estuvieran hablando de exportar 3 toneladas de café. Luego tuvimos la oportunidad de ir a Urrao y conocer a los productores del café Chiroso, entre ellos Luis Montoya, un líder caficultor del pueblo que también hizo parte del proyecto”, agregó Vargas.
Luis es un amante de la materia caficultora y un conocedor por excelencia del producto que se cultiva en su territorio. Este hombre puso todo a disposición y sumó su granito de arena, o mejor, sus granos de café, para que Avelí pudiera seguir con su propósito vigente.
“La variedad Chiroso está de moda porque es algo nuevo para los tostadores y consumidores de café en el mundo. Gusta por sus sabores cítricos, panelosos y achocolatados. Ese era uno de los tipos de café que querían llevar a Alemania, y por ende empezamos el relacionamiento con Vanessa y su marca. Para nosotros es algo muy significativo, más que todo porque eso le da un reconocimiento especial y una visibilidad a los pequeños productores”, expuso Montoya.
Además de Luis, otros caficultores de Concepción y Urrao se unieron a la causa, para así lograr el objetivo de las 3 toneladas.
Los días decisivos
Tras meses de capacitaciones, estudios y planeación, por fin llegó el momento más esperado y retador para Avelí: el envío del café. Pero un asunto tan importante no hubiera sido posible sin el acompañamiento adecuado.
Sandra Jaramillo fue la directora de exportaciones de Colcafé durante casi 30 años, y actualmente es una de las clientes más fieles de este emprendimiento. De acuerdo con las hermanas, fue ella quien las guió y las asesoró en todo, poniendo a disposición su experiencia con el objetivo de que el café saliera bien de Colombia y llegara en el mismo estado a Alemania.
Siga leyendo: Cafetería La Maylú: un ícono en el municipio de Andes con 57 años que podría decir adiós
“Con Sandra comenzamos un proceso muy bonito, en el que nos capacitó y enseñó muchas cosas. Nos presentó con la Federación Nacional de Cafeteros; en los puertos, nos hizo el enlace con las personas indicadas. Si no hubiera sido por ella creo que no lo hubiéramos logrado. Yo digo que es nuestro ángel”, explicó Vanessa.
Las 3 toneladas de café salieron desde el puerto de Cartagena el 28 de enero de este año. Luego de unas 6 semanas aproximadamente, en los primeros días de marzo la carga arribó al puerto de Róterdam, en los Países Bajos. De ahí fue llevada vía terrestre al puerto de Hamburgo, y finalmente la movilizaron a Múnich.
La operación fue todo un éxito: el café llegó intacto, y según Ana Lucía, con un aroma que tenía impresionados a muchos de los vecinos de la zona donde hicieron el descargue del producto. Ahora, el siguiente paso podría completarse.
Aroma: el resultado de la unión
Ya con el café en territorio alemán, todo estaba dado para la inauguración de Aroma: el emprendimiento de Ana Lucía, uno que, según ella, está atravesado por raíces antioqueñas, caracterizado por el empuje paisa de los caficultores que han dedicado toda su vida a esta labor.
“Más que una inversión, Aroma es una apuesta por el reconocimiento de los caficultores colombianos y antioqueños. Las personas que se sienten en Europa a tomarse un café tienen que saber que detrás de todo eso hay un sacrificio enorme, lleno de amor, pasión y tradición”, precisó.
Diana Franco viajó desde Concepción al país Teutón para estar presente en la apertura de Aroma que se llevó a cabo el pasado viernes 20 de marzo, un momento de integración cultural y que marca el inicio de futuras colaboraciones.
Aunque a Avelí y a Aroma los separan miles de kilómetros de distancia, algo en especial los une: el sabor del café, uno producido con amor, el que se toma y gusta desde el primer hasta el último sorbo, sea en Antioquia o Alemania.