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Robos en el Aburrá van en aumento, ¿los ladrones se volvieron más violentos?

El hurto a personas aumentó un 15,95% en el área metropolitana. En Medellín seis atracos han terminado en homicidios en lo corrido de 2022.

  • Los alcaldes del Valle de Aburrá están tratando de incrementar los cuadrantes de Policía y las cámaras de vigilancia, aunque no han podido contener los hurtos. FOTO edwin bustamante
    Los alcaldes del Valle de Aburrá están tratando de incrementar los cuadrantes de Policía y las cámaras de vigilancia, aunque no han podido contener los hurtos. FOTO edwin bustamante
Publicado el 14 de marzo de 2022

Que los robos están aumentando en el Valle de Aburrá es una verdad que ya desbordó las cifras. Lo que no deja de sorprender es la manera en la que muchos de estos crímenes ocurren, a plena luz del día, en vías principales o en establecimientos públicos vigilados. ¿A qué se debe que los ladrones estén asumiendo tantos riesgos a la hora de actuar?

Lo vimos al mediodía de este 8 de marzo, en Bello, cuando un delincuente armado con una pistola traumática asaltó a una mujer que acababa de retirar dinero del banco.

Una ciudadana grabó con su celular cómo ella forcejeó contra el agresor, que la tiró la piso y la hirió con dos disparos, antes de huir sin el botín. Sucedió a una cuadra del parque principal, donde está la Alcaldía, el sitio más vigilado de la localidad.

Tres días antes, en el barrio Alcalá de Envigado, de nuevo un vecino registró el momento en el que ladrones motorizados atracaron a los ocupantes de una camioneta. Les abrieron las puertas y los encañonaron, pidiéndoles dinero y joyas. “¡No tenemos nada!”, rogó una pasajera.

El video se viralizó y el alcalde Braulio Espinosa volvió a quejarse por la escasez de policías en su jurisdicción. “Suplicamos aumento del pie de fuerza, el Gobierno Nacional no escucha nuestro llamado”, trinó en su Twitter.

En la noche del 4 de marzo hubo otro incidente, esta vez en Copacabana. Los asaltantes llegaron al restaurante Caballo Parrillero, les robaron a los comensales y saquearon la caja. El botín, entre dinero, celulares y objetos de valor, fue de $24 millones.

El temor que padecieron los presentes fue parecido al de los clientes y empleados del hotel Click Clack, en la zona rosa de El Poblado, a la medianoche del 25 de febrero. Un atracador armado se metió al comedor y robó a varios visitantes, mientras uno lo grababa en secreto. Escapó con un compinche, a pesar de estar en una de los sectores más protegidos de Medellín.

Lo que dicen las cifras

La percepción de inseguridad de la gente va más allá de la viralización de estos videos. La modalidad de hurto a personas tiene un aumento generalizado en el Valle de Aburrá. Según la Policía Metropolitana, en 2022 se han registrado 5.399 casos (con corte a marzo 7), mientras que en el mismo lapso de 2021 iban 4.538. Esto significa que van 861 hechos más, para un incremento del 15,95%.

De los 10 municipios de la subregión, en ocho se refleja ese aumento. En Copacabana es del 74% (75 denuncias contra 43 del año pasado); siguen Barbosa, con 47% (28/19); y La Estrella, 43% (60/42).

En Medellín la subida es del 20%, al pasar de 3.412 incidentes a 4.111; en Bello, 19% (427/358); Sabaneta, 14% (95/83); Itagüí, 10% (276/250); y en Envigado, 1% (265/262).

Las únicas dos ciudades con el indicador positivo son Girardota, con reducción del 14% (21/18), y Caldas, del 8% (48/44).

Modus operandi

Los robos en el Valle de Aburrá siempre han existido; sin embargo, da la impresión de que los delincuentes de ahora están asumiendo mayores riesgos en sus golpes, como incursiones en áreas muy vigiladas, frente a las cámaras, a plena luz del día, en zonas concurridas y con múltiples testigos.

En algunos eventos se observa un mayor uso de la violencia, como en el homicidio de Octavio Osorio, un anciano de 93 años, acuchillado en su casa de Laureles por desconocidos que entraron a robar el 11 de marzo, y quienes de paso hirieron a golpes a su esposa y a la empleada doméstica.

O el caso del visitante australiano Nat Ware, fundador de la compañía Forte Global, quien vino a ofrecer capacitaciones y empleo a Medellín. El 22 de febrero caminaba hacia su hotel en El Poblado, cuando un hombre lo interceptó y le pidió el celular y la billetera; aunque no opuso resistencia, le dispararon con una pistola traumática, dejándolo herido.

En Medellín se han documentado seis asesinatos ligados a hurtos este año. En 2021, en total, fueron 34.

Jorge Andrés Rico, docente investigador de la U.P.B. y la U. Luis Amigó, expresó que el hecho de que los ladrones estén tomando más riesgos hoy se relaciona con “la debilidad en la acción institucional, en la que no hay claridad en una política de seguridad que componga asuntos disuasivos, de contención e integrales (sociales y culturales). Los esfuerzos se han alejado de la cotidianidad y esto se percibe en las calles; no es solo falta de ley, sino que la regulación del Estado es pasiva”.

Añadió que la desarticulación entre la justicia y la institucionalidad hace que la seguridad sea inoperante.

Boris Castaño, analista de seguridad de la corporación Innova Idea Estrategia, opinó que más que un cambio es el comportamiento de los ladrones, lo que sucede es una variación en su modus operandi.

Una de las razones tiene que ver con que es más difícil robar que antes, pues la reacción policial ha mejorado con el uso de tecnología y los ciudadanos, por el ambiente de inseguridad, han incorporado medidas de autocuidado.

“Como consecuencia de la pandemia, hay menos gente cargando dinero en efectivo, se hacen transferencias en línea y se trabaja desde casa, lo que va reduciendo las posibilidades de los delincuentes callejeros y aumentando sus necesidades”, estimó.

El incremento en el costo de vida y la competencia introducida por migrantes extranjeros dedicados también a robar, “provocan que el ladrón tenga que arriesgarse cada vez más y usar la violencia para asegurar el hurto”, aclaró, situación en la cual el principal perjudicado es el ciudadano.

20%
aumentó el hurto a personas en Medellín en 2022, según cifras de la Policía.

Contexto de la Noticia

PARA SABER MÁS los planes contra el hurto

Estas son las estrategias que emplean la Policía y las alcaldías para tratar de contener los hurtos en el Valle de Aburrá:

- Instalación de cámaras y modernización de las centrales de monitoreo.

- Escuadrón Antifleteo, con 70 policías dedicados a estos delitos.

- Plan Cazador, con policías de civil camuflados entre los comensales de los restaurantes.

- Patrullajes del Ejército en zonas semirrurales.

- Uso de drones en zonas de alto tráfico, como el Centro de Medellín.

- Oferta de recompensas para quien brinde información que ayude a capturar a los ladrones.

Egresado de la U.P.B. Periodista del Área de Investigaciones, especializado en temas de seguridad, crimen organizado y delincuencia local y transnacional.


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