El fin de la concesión Devimed abrió un pulso que tiene encendidos los ánimos de los habitantes de Envigado y el Oriente antioqueño. Luego de que ese privado entregara al Instituto Nacional de Vías (Invías) la operación de tramos de la autopista Medellín - Bogotá y la Avenida Las Palmas, habitantes de esa zona salieron a las calles a pedir que se retire un peaje que consideran injusto.
La mayor parte de las tensiones estalló durante la tarde del pasado jueves 30 de julio, cuando decenas de personas se tomaron los alrededores del peaje Las Palmas, intimidando a sus operarios e instándolos a levantar las talanqueras a manera de protesta, para que ningún vehículo pagara.
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A la cabeza del grupo de manifestantes estaba el recién electo senador Luis Carlos Rúa, más conocido como el Elefante Blanco, quien desde hace varios años se ha convertido en una de las principales voces ciudadanas que le hacen control político a las concesiones viales y los proyectos de infraestructura.
En medio de la protesta, Rúa hizo un llamado al Gobierno Nacional para acabar con ese peaje, calificándolo como “abusivo” por estar a escasos 1,5 kilómetros de otro peaje en El Escobero, que también cobra a los vehículos que se desplazan entre el Oriente antioqueño y el Aburrá, pero que es manejado por la Alcaldía de Envigado.
Ese mismo día, en la zona también hizo presencia el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, quien pese a enfatizar que ese tipo de manifestaciones en las que se “subvertía el orden” no eran admisibles, luego indicó que debían revisarse los reclamos ciudadanos.
Más allá de esas fricciones, luego de que el Invías asumiera la operación de Las Palmas quedó en el aire la pregunta de si es viable eliminar ese peaje.
Desde la orilla de quienes están a favor, el senador Rúa sostuvo que el fin de Devimed, que operó la vía desde 1996, era la oportunidad indicada para eliminar ese peaje que, recalcó, ya ha sido objeto de una solicitud desde hace dos años en ese sentido.
Rúa insistió en que la distancia entre el peaje de El Escobero y Las Palmas es insólita si se compara con otros peajes similares en otras partes del mundo y por ello consideró razonables los reclamos de los ciudadanos que califican de injusto tener que pasar por dos peajes para ir al médico, mercar y todo tipo de actividades cotidianas.
Durante una intervención realizada en la plenaria del Senado, Rúa argumentó además que la propuesta de eliminar ese cobro sería financieramente viable, dado que los costos de operación de ese corredor pueden cubrirse con los ingresos del peaje de Guarne, otro de los que entregó Devimed al Invías y que es uno de los más rentables del departamento.
“El peaje Guarne recauda más de $100.000 millones. Entonces, si los gastos operativos de este peaje son de $75.000 millones, precisamente ahí están los recursos para poder hacer el financiamiento. No es populismo, es simple matemática”, expresó. “Al presidente actual le estamos diciendo que ordene la demolición del peaje Las Palmas y al presidente nuevo que no se atreva a montar otra concesión, porque lo que necesitan los ciudadanos es estar libres, no llenarnos de concesiones”, agregó.
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En aquella sesión, una voz que controvirtió a Rúa fue la del senador Esteban Quintero, quien aseveró que sería irresponsable levantar el peaje.
“Mañana levantan el peaje, como dice el senador (Rúa) y ¿quién va a hacer el mantenimiento de esta vía? ¿Quién se va a ocupar?”, apuntó, argumentando que en la Autopista Medellín - Bogotá, la Nación ya había dejado de cobrar peajes, pero al mismo tiempo había sumido a un gran tramo de esa vía en el abandono por falta de mantenimiento e inversiones.
Quintero dijo que cuestionar el modelo de las concesiones en sí mismo sería un despropósito, ya que, pese a haber muchas malas, también hay otras que hacen bien su trabajo y le han permitido a Antioquia y otras regiones del país tener vías de calidad.
En medio de esa discusión, otra voz que terció en el debate fue la del gobernador Rendón, quien apuntó que más allá de eliminar el peaje, era necesario darle soluciones concretas a los habitantes de la zona que se quejan de que los cobros son abusivos.
“Hay una situación que es evidente y que merece una solución: la de muchos habitantes que viven en los alrededores de estos peajes y que terminan pagando tres o hasta cuatro veces al día para desplazarse. Escuché sus inquietudes y entiendo su inconformidad. En pleno siglo XXI, cuando la tecnología permite identificar fácilmente a los usuarios frecuentes y establecer tratamientos diferenciales, cuesta entender que ese problema siga sin resolverse”, dijo el mandatario seccional.
Rendón hizo hincapié en que, más allá de la suerte de la operación de Las Palmas —que es una de las vías que la Gobernación está pidiendo para encargarse de ella—, debe definirse un esquema de operación en la que se tenga en cuenta que los habitantes de la zona no pueden pagar de la misma manera que lo hace un transeúnte ocasional que se desplaza hacia el aeropuerto de Rionegro o en general hacia el Oriente de Antioquia.
Este diario también consultó con el Invías sobre su posición frente al tema.
La entidad remitió un breve comunicado escrito en el que señaló que, desde que asumió la operación de la vía, ha estado en contacto con la ciudadanía para resolver sus inquietudes y programó jornadas para socializar los esquemas tarifarios y otras dudas que se produzcan durante la transición. El instituto, no obstante, no se refirió a la continuidad o retiro del peaje.