El sábado pasado comenzó como siempre para los uniformados encargados de la erradicación manual de coca en Puqui, una vereda del municipio de Tarazá, en el Bajo Cauca de Antioquia. Se despertaron temprano, levantaron su campamento y se prepararon para su lucha diaria: arrancar arbustos de coca. Sin embargo, y a medio camino, encontraron unas marcas extrañas en los arboles, que significaban peligro.
Ahí es cuando entra Martín, el labrador de seis años de edad que tiene como tarea rastrear y encontrar artefactos explosivos que pueden poner en peligro la vida de los uniformados. Solo a pocos metros de distancia de la primera señal en el árbol, Martín logró ubicar un cilindro metálico de color azul semi-cubierto con unas hojas de palma.
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