Un cabecilla del crimen organizado en el occidente de Medellín fue asesinado por sicarios, en un ataque en el que una bala perdida le quitó la vida a otra persona inocente.
El objetivo de los matones fue Ómar Alexánder Ortiz Montoya, alias “Roña”, uno de los líderes históricos de la banda “el Pesebre”.

