Un cabecilla del crimen organizado en el occidente de Medellín fue asesinado por sicarios, en un ataque en el que una bala perdida le quitó la vida a otra persona inocente.
El objetivo de los matones fue Ómar Alexánder Ortiz Montoya, alias “Roña”, uno de los líderes históricos de la banda “el Pesebre”.
Ómar Alexánder Ortiz Montoya, alias “Roña”, fue asesinado en el barrio Blanquizal de Medellín. Fotos de archivo y cortesía.
En el mismo expediente que cursa en la Corte del Distrito Sur de Nueva York contra el dictador Nicolás Maduro, capturado por el Ejército de Estados Unidos el 3 de enero de 2026, está incluido el criminal venezolano Héctor Rusthenford Guerrero Flores.
Conocido en el bajo mundo como “Niño Guerrero”, es el jefe del “Tren de Aragua”, una estructura de crimen organizado que se ha expandido por varios países, de cuenta de la migración, el narcotráfico, la extorsión y la trata de personas. La Casa Blanca ofrece 5 millones de dólares por información que lleve a su captura, y cree que se esconde en Colombia.
Este es un reportaje de El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo, sobre un criminal que rivaliza con los tradicionales capos de nuestro país.
Con estas imágenes del pasado, alias “Niño Guerrero” es buscado en varios países, incluyendo Colombia. Foto de cortesía del Ministerio del Interior de Venezuela.
De nuevo la justicia ha dejado en libertad a uno de los peces gordos del crimen organizado en Medellín, cuya banda está representada en la mesa de “paz total” entre los grupos ilegales del Valle de Aburrá y el Gobierno Nacional.
Se trata de Carlos Alejandro Mejía Pineda, alias “Queso” o “Pálido”, uno de los máximos líderes de “Caicedo”, una confederación de combos con injerencia en las comunas de Buenos Aires, Villa Hermosa, La Candelaria y San Javier. Esta es la reseña del caso elaborada por El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Carlos Alejandro Mejía Pineda, alias “Queso” o “Pálido”, fue capturado en Sabaneta. Foto cortesía de Policía.
El hijo de José Leonardo Muñoz Martínez (“Douglas”), principal jefe de la organización criminal “la Oficina” y vocero de las bandas del Valle de Aburrá que participan en la mesa de paz total con el Gobierno Nacional, se presentó a las autoridades para responder por una orden de captura en su contra.
Se trata de Daniel Muñoz Olaya, quien se había evadido de un operativo en contra del círculo cercano y financiero de su padre, el pasado 9 de junio de 2025, por los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito. Esta es la reseña del caso, elaborada por El Colombiano con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
José Leonardo Muñoz Martínez (“Douglas”) y su hijo Daniel Muñoz Olaya (recuadro). Fotos de cortesía.
En una operación contra las finanzas de la mafia fue golpeado el corazón financiero de la organización criminal “la Terraza”, tras la judicialización de dos de sus máximos cabecillas: José Leonardo Muñoz Martínez (“Douglas”) y Juan Pablo Taborda Zamora (“Yordi”).
La acción judicial fue ejecutada este lunes 9 de junio por parte de la Fiscalía Sexta de la Unidad Nacional de Lavado de Activos y la Dirección de Investigación Criminal (Dijín) de la Policía.
José Leonardo Muñoz Martínez (“Douglas”), y en el recuadro Juan Pablo Taborda (“Yordi”). Fotos de cortesía.
Con varios disparos en la cara terminó la existencia de Adiel Fabián Covaleda Guzmán, alias “Adiel” o “Adier”, uno de los principales jefes del crimen organizado en el nororiente de Medellín.
El cabecilla de la banda “San Pablo” fue víctima de sicarios, en un ataque en el cual resultó herido un expolicía corrupto que lo acompañaba.
Adiel Fabián Covaleda Guzmán, alias “Adiel” o “Adier”, paramilitar desmovilizado y jefe de bandas de Medellín. Foto de archivo.
Apenas cinco días de libertad alcanzó a disfrutar Fabio Edisson Gómez Ruiz, alias “Riñón”, uno de los jefes históricos del crimen organizado en Itagüí, antes de que un sicario le quitara la vida.
El crimen ocurrió a las 7:30 de la noche del 26 de marzo de 2025, en una calle del barrio Fátima, de Itagüí, adonde llegó el cabecilla con su cónyuge para visitar a una hermana.
Fabio Edisson Gómez Ruiz, alias “Riñón”, asesinado en el municipio de Itagüí (foto de su captura en 2009). Archivo.
Quince disparos terminaron con la carrera narcotraficante de “Pablito Tusi”, un socio de la organización criminal “los Triana” que saltó a la fama del bajo mundo por una balacera en una fiesta que él mismo organizó, y que lo puso en el radar de las autoridades a pocos días de su muerte.
Esta historia comenzó el 17 de febrero de 2025, cuando Juan Pablo Leal Velásquez, de 27 años y apodado “Pablito Tusi”, invitó a sus allegados a una parranda en una de sus propiedades, localizada en el barrio Santa Cruz de Medellín.
Juan Pablo Leal Velásquez, alias “Pablito Tusi”, y la fachada de su propiedad en el barrio Santa Cruz de Medellín. Fotos de cortesía.
Los asesinatos de ocho cabecillas y narcos asociados al Clan del Golfo, desde la llegada a su comandancia de Jobanis Ávila Villadiego (“Chiquito Malo” o “Javier”), son la prueba de que en ese cartel narcotraficante se gobierna con fusta de hierro.
En cada uno de esos casos, la hipótesis principal es que la propia organización del ejecutó, bajo sospecha de desobediencia, traición o robo de las ganancias. Este es un reportaje de El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Una de las últimas apariciones públicas de “Chiquito Malo” fue en un video del estado mayor del Clan del Golfo, donde su imagen fue insertada en postproducción, quedando con la apariencia de un holograma. Imagen tomada de video.
Asesinatos de empresarios y cabecillas, atentados contra abogados y servidores públicos, amenazas a comerciantes y desapariciones forzadas. Todos estos crímenes, que han ocupado los titulares de la prensa en los últimos meses, reflejan una triste realidad: que el sicariato parece estar más vigente que nunca en Colombia.
¿A qué se debe esta dura verdad? Este es un análisis de El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo, que busca aproximarse a la realidad de ese oscuro negocio.
En este carro iba el colombovenezolano José Luis Zambrano Tovar, cuando fue asesinado en el barrio Fátima de Medellín. Foto cortesía de Denuncias Antioquia.
Una falsa enfermera ingresó al Hospital General de Medellín, al parecer con la intención de rematar a un cabecilla criminal que se recupera de un atentado sicarial.
El paciente es Johan DavidDuque Ríos, alias “Duque” o “el Hijo”, un viejo conocido del bajo mundo de la ciudad, señalado por las autoridades de ser el presunto jefe de los combos “la Imperial” y “el Diamante”, que delinquen en la comuna de Robledo.
En este vehículo viajaba la víctima cuando se produjo el ataque, en el barrio Los Colores, de Medellín. Foto de cortesía.
La captura de un narcotraficante alemán en el municipio de Rionegro, Antioquia, puso al descubierto un silencioso fenómeno de incursión del crimen organizado de ese país en Colombia.
Los alemanes están incrementando su presencia en nuestra nación, actuando como delegados de mafias europeas, y asociándose con grupos delincuenciales colombianos para el tráfico de narcóticos, incluso usando la darkweb. Esta es una investigación periodística realizada por El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.
El alemán Patrick Schmitz, experto en delitos por medio de la darkweb y dedicado a la brujería. En los recuadros, las estatuillas encontradas en su casa de Santa Marta. Foto cortesía de la Policía.
La fuga de un apartamento de Medellín, protagonizada por Óscar Camargo Ríos, alias “Pichi” o “el Pablo Escobar de Santander”, sigue resonando en el bajo mundo de la ciudad, pues reflejó una serie de fallas institucionales que favorecen las operaciones del crimen organizado.
Los más preocupante es que no se trata de un hecho aislado. Otros peces gordos de la mafia también escaparon de sus sitios de reclusión en los últimos dos y terminaron escondidos en Antioquia. Este es un informe periodístico de El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Óscar Camargo, alias “Pichi”, ha sido capturado varias veces y sus abogados siempre logran conseguirle beneficios judiciales. Foto cortesía de la Policía.
En una calle del nororiente de Medellín fue asesinado por sicarios Ómar Darío Mazo Monsalve, alias “don Ómar” o “Máximo”, uno de los traficantes de drogas más reconocidos de la ciudad.
El crimen ocurrió a eso de las 7:30 p.m. de este martes 20 de agosto, en la calle 79 con la carrera 50 del barrio Brasilia, según el reporte preliminar de la Policía.
Ómar Mazo Monsalve había sido capturado en 2018 en una finca de Copacabana, Antioquia. Foto cortesía de la Policía.
Uno de los sospechosos de participar en el asesinato de Édinson Rodolfo Rojas (“Pichi Gordo”), cabecilla histórico de la organización criminal “la Oficina” y gestor de paz de la mesa de diálogos del Gobierno con las bandas del Valle de Aburrá, fue capturado y posteriormente dejado en libertad por un juez de control de garantías.
De acuerdo con fuentes judiciales, el detenido fue Keiler Álvarez Tabares (también llamado Matías Álvarez Tabares, luego de un cambio de nombre), quien departía con su familia en el municipio de Montenegro, Quindío. Esta es la reseña del caso de El Colombiano, elaborada con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
Así fue la detención de Matías Álvarez Tabares (“Keiler”), en un hotel de Montenegro, Quindío. Foto cortesía de la Policía.
Luego de un análisis de Medicina Legal, las autoridades lograron identificar a la persona asesinada en un mall del barrio San Diego, de Medellín, por parte de sicarios que escaparon en una motocicleta a plena luz del día.
Se trata de Yovany de Jesús Pérez Estrada, de 51 años y quien fue cedulado en Pueblo Bello, un municipio del Cesar, localizado en la Sierra Nevada de Santa Marta. Esta es la reseña del caso elaborada por El Colombiano con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
El cesarense Yovany de Jesús Pérez Estrada estaba solo en el sitio, al parecer esperando a alguien, a las 12:30 p.m. del 30 de mayo de 2024. Constantemente revisaba su celular. Fotos tomadas de cámaras de seguridad.
En un conjunto residencial del municipio de Envigado, Antioquia, fue capturado por la Policía uno de los presuntos cabecillas de la organización criminal “la Terraza”: Óscar Eduardo Vásquez Pulgarín, alias “Rayo”.
De acuerdo con el director de la Policía Nacional, general William Salamanca, la operación se realizó en la tarde de este lunes 27 de mayo, en el sector Camino Verde de la vía a la loma de El Escobero.
Óscar Eduardo Vásquez Pulgarín, alias “Rayo”, fue capturado en un apartamento de Envigado. Foto cortesía de la Policía.
Uno de los siete voceros principales de las bandas del Valle de Aburrá en la mesa de diálogos sociojurídicos con el Gobierno Nacional quedó en libertad.
Se trata de Gustavo Adolfo Pérez Peña, alias “el Montañero”, jefe de la organización criminal “el Mesa”, que delinque en Bello, Medellín. Bogotá, Soacha, Boyacá y varias subregiones de Antioquia, en asocio con el ELN y las disidencias del Estado Mayor Central de las Farc. Esta es la reseña del caso elaborada por El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.
“El Montañero”, jefe de la banda “el Mesa”, está de nuevo en libertad. Foto de Manuel Saldarriaga.
Por su presunta participación en una conspiración internacional para traficar cocaína en asocio con carteles mexicanos, fue capturado en Medellín el expolicía Jean Fernando Espinosa Lopera, alias “Yam” o “la Firma”, presunto integrante de la organización criminal “la Oficina”.
La noticia fue confirmada por el director de la Policía, general William Salamanca, durante una visita a la ciudad para conversar sobre seguridad con un grupo de empresarios. Esta es la reseña del caso elaborada por El Colombiano y Revelaciones del Bajo Mundo.
El expolicía Jean Espinosa (recuadro) y Henry Silva (“la Mula”) cayeron en el barrio La Pilarica, de Medellín, cuando iban en un automóvil Mercedes Benz. Fotos cortesía de la Policía.
Sicarios en motocicleta, como los que muchas veces él mismo lideró, acribillaron a Édinson Rodolfo Rojas, alias “Pichi Gordo”, cabecilla de las organizaciones criminales “la Terraza” y “la Oficina”.
El ataque ocurrió en la noche de este 7 de marzo en el barrio Los Balsos, en la comuna de El Poblado, suroriente de Medellín.
Édinson Rodolfo Rojas, alias “Pichi Gordo”, luego de su captura en 2013 en Panamá. Foto de archivo El Colombiano.