Aunque en América Latina padecen de hambre cerca de 40 millones de personas, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, es optimista y espera que en los próximos 15 años este drama esté eliminado. Colombia avanza, pero aún faltan resultados en las zonas más apartadas.
Así lo reveló Alejandro López Chicheri, oficial regional del PMA para Latinoamérica y el Caribe, quien entrevista con EL COLOMBIANO, señaló que conocen de los focos de corrupción que se han presentado en los programas de alimentación, pero que eso no limitará sus inversiones.
¿En qué consiste el nuevo plan estratégico del PMA?
“Este Programa está diseñado para apoyar al Gobierno colombiano en las prioridades que han establecido, a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, una de esas, es acabar con el hambre a 2030. El año pasado llegamos a 260.000 personas y este año esperamos cubrir a 280.000. Las acciones que vamos a emprender están relacionadas, por ejemplo, con el apoyo a los pequeños agricultores a quienes les damos capacitación para que vendan sus productos. En La Guajira ayudaremos al Programa de Alimentación Escolar, PAE. En este departamento es donde más nos vamos a enfocar ya que impactaremos a 178.000 personas”.
¿Cómo se articulan ustedes con el Gobierno Nacional?
“Ambos ponemos recursos. No somos operadores, somos socios estratégicos. Nuestro objetivo es trabajar con el Gobierno para que la comida llegue a las zonas que lo necesitan. Estamos implementando modelos nuevos, por ejemplo, creamos una nueva barra de alimentación a base de productos locales, la cual es nutritiva para que los niños puedan consumir en la escuela”.
¿Cómo ven el impacto de las políticas del gobierno en regiones como La Guajira?
“Las intervenciones siempre son buenas cuando llegan a las comunidades que más lo necesitan. Estamos apoyando el PAE en La Guajira porque sabemos que es una de las zonas con mucha desnutrición. Vamos a estar en Chocó con un apoyo a 28.000 personas, en Caquetá con 16.000 y en Antioquia con 14.000. La mayoría de las apuestas son proyectos productivos. Preferimos organizar a la comunidad y que ellos, por ejemplo, monten un sistema de riego y así, un año después no nos necesitan. Nuestro trabajo se centra en apoyar a la mujer porque el hambre en el mundo tiene rostro femenino”.
¿A ustedes no les preocupa que se hayan denunciado asuntos de corrupción en programas como el PAE?
“Tenemos unos controles muy estrictos. Realizamos un monitoreo permanente que nos asegura que nuestro trabajo llega a las personas que más lo necesitan”.
¿Cómo está Colombia frente a la región?
“En general ha habido avances. La mayoría de los países han reducido a la mitad las cifras. Nuestra perspectiva es que América Latina podría ser la primera región en el mundo en erradicar el hambre. Hoy en día hay cerca de 40 millones de personas que a diario no tienen lo suficiente para comer. Esa cifra para nosotros se puede y se debe eliminar. Los gobiernos no se pueden dormir en los laureles” .
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