Tras un inicio de año en el que se intensificó la crisis migratoria y se registró la llegada masiva de venezolanos a Colombia, el Gobierno Nacional atendió los reclamos y llamados de gobernadores, alcaldes y gremios de la zona fronteriza, y anunció nuevos y estrictos controles.
El presidente Juan Manuel Santos, durante su visita a Cúcuta, indicó que se eliminará la Tarjeta de Movilidad Fronteriza, como una de las medidas para tener mayor control. “A partir de hoy (ayer) solo ingresarán quienes tengan pasaporte y aún tengan en vigencia la tarjeta de movilidad fronteriza”.
El anterior control migratorio será sustituido por un registro avalado por las personerías y las defensorías del Pueblo, al cual deben acceder los migrantes para censarse en un máximo de dos meses.
“Este comprobante definirá un estatus migratorio próximamente, será gratuito y con él, los venezolanos tendrán acceso a diferentes servicios de salud en el país”, dijo.
Las medidas adoptadas serán de carácter controlado, ordenadas y dentro de la legalidad, a lo cual se le suman acciones en materia de seguridad, para tratar una crisis (éxodo masivo de venezolanos) que ha sido llamada por el presidente Santos, como “inédita en la historia”, por lo que agradeció a las Naciones Unidas por su acompañamiento y asesoría.
Grupo especial
La situación amerita la creación del Grupo Especial Migratorio (GEM) para garantizar el respeto a los espacios públicos, además del control de la prostitución, protección a niños venezolanos en Colombia y mayor control del contrabando a través de las trochas fronterizas, que según denunció el alcalde de Villa del Rosario, Pepe Ruiz, se convirtieron en presa de grupos delincuenciales, quienes extorsionaban para llegar por estos sitios.
El Gobierno enviará alrededor de 3.000 miembros de las Fuerzas Armadas, incluyendo policías y soldados del Ejército, para que se encarguen de garantizar la seguridad en los municipios fronterizos y prevengan los delitos, como hurtos y homicidios, situación que también ha sido evidenciada por las autoridades locales.
“No vamos a permitir que nadie venga a delinquir. Fiscalizaremos el tráfico ilegal de personas por las trochas y el crimen organizado, por lo que se instaló en Cúcuta la operación Esparta, con la participación de más 400 unidades que operarán por aire, tierra y mar”, dijo Santos.
Vale recordar que para la atención de los migrantes que se encuentren legalizados en el país se había destinado el centro de paso transitorio, ubicado en Villa del Rosario, que está dotado de 120 camarotes y que funciona desde el pasado sábado y que despierta la posibilidad de implementar campos de refugiados, aunque según Christian Krúguer, director de Migración Colombia, en declaraciones a EL COLOMBIANO en agosto pasado, esta “sería la última posibilidad”.
También habrá procesos de fiscalización de fuentes de empleo, con la intención de que quienes ingresen al país no sean objeto de explotación laboral, además de garantías en los servicios de salud y educación para los niños, sector en que se han invertido alrededor de 10 mil millones de pesos en el último año y que ha permitido la atención de 24.727 venezolanos.
Santos exhortó al presidente Nicolás Maduro para que permita la ayuda humanitaria, que en varias ocasiones le han ofrecido Colombia y la comunidad internacional.
También llamó a los colombianos a ser tolerantes y evitar la xenofobia, teniendo en cuenta que cuando su pueblo lo requirió, Venezuela abrió sus brazos y sus puertas.
Incertidumbre
Las reacciones a las declaraciones del mandatario no se hicieron esperar. Este diario habló con varios venezolanos en las calles de Cúcuta, quienes destacaron que son medidas necesarias, pero que de una manera u otra los afectarán, como lo plantea Ivette Santana, quien lleva su hija en los brazos y lamenta que se haya eliminado la tarjeta migratoria. “Vivo en San Cristóbal y vengo frecuentemente a comprar la leche para mi hija que allá si se consigue es a un precio inaccesible para mí. El pasaporte no lo tengo porque es casi imposible obtenerlo y costoso”, lamentó.
Por otra parte, María Yánez manifestó que la situación de Venezuela es “muy crítica” y reconoció la atención que ha recibido en Colombia. “Sabemos que este problema no es de Santos y él no tiene por qué cargar con esto, pero ¿cómo hacemos si este es el camino más fácil para salir de la situación que vive el país?”.
Finalmente, alcaldes y gobernadores consultados destacan que los anuncios responden a lo que se planteó durante la reunión del pasado lunes y confían en que sean suficientes, aunque reconocen el gran impacto social que se siente. “Afortunadamente el presidente se puso manos a la obra con este tema, podemos decir que quedamos tranquilos, porque han sido bien recibidas por nuestros habitantes”, manifestó el alcalde de Villa del Rosario.
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capturas ha logrado la Fuerza Pública de Colombia en los últimos dos años en la zona.