En medio de ideas tajantes y severas, De la Espriella ha tenido que responder por su pasado como abogado. En las últimas semanas, el candidato ha insistido en desligarse de figuras como la de Alex Saab —empresario colombiano señalado de ser uno de los presuntos testaferros del exdictador de Venezuela, Nicolás Maduro— y David Murcia —fundador de la captadora ilegal de dinero DMG— quien recientemente lo demandó, acusándolo de graves faltas a la ética profesional durante el tiempo en que lo representó como abogado.
En conversación con EL COLOMBIANO y Teleantioquia, el candidato por firmas — con apoyo de Creemos, movimiento del alcalde Federico Gutiérrez— profundizó en sus propuestas y habló de los escándalos que lo rodean.
Usted decía que era ateo, ya no lo es. ¿El cambio se debe a las elecciones?
“Al único tipo al que le han negado la conversión es a mí. Incluso eso me reclama mi fe. Yo fui ateo hasta hace cinco años y tuve un proceso de conversión que se puede revisar, fue por una tragedia familiar. Yo no soy capaz de hacer una cosa que no sienta, soy auténtico. Y yo creo que eso es lo que ha conectado con la gente. El pueblo no es tonto y sabe cuando alguien le habla con la verdad”.
¿Cuál fue el suceso familiar que lo hizo creyente?
“La hermana menor de mi madre, que se llamaba Beatriz, tenía dos años más que yo; es decir, Beatriz cumpliría este mayo cuarenta y nueve años. Vivimos toda la infancia y la universidad juntos. Era más que mi hermana, pero murió de COVID. Era una mujer muy devota. Luego de su muerte, el mismo día de su entierro, empiezo a sentir un proceso de conversión y al final de la ecuación entiendo que no era el tiempo mío, sino el tiempo de Dios.
Luego fui al Milagroso de Buga. Allí vi a la gente con mucho fervor haciendo bulla en la mitad de la basílica: eso me emocionó. Luego me metieron a la derecha a un cuartito, allí estaba el obispo y yo traté de rezar. No me pude concentrar y empecé espontáneamente a llorar. Yo no sabía que había un medio ahí. Es más, ni siquiera nosotros en nuestras redes sacamos eso. Yo lo que hago lo hago porque lo siento y porque lo vivo”.
¿Cuál es realmente su postura política?
“Soy un soldado de la democracia. Soy un gladiador del Estado de derecho y de la ley. No tengo ambición de poder ni ambición de perpetuarme en el poder. Vine a resolver los problemas de Colombia en cuanto a la seguridad, a la recuperación de nuestro sistema de salud, a la lucha frontal contra la corrupción, a las oportunidades para los jóvenes de una educación de calidad que consulte su verdadera vocación para que encuentren su inserción en el mercado laboral, a una reducción del Estado, a bajar los impuestos, a darle garantías a los empresarios, pero también a luchar contra la pobreza y acabar el hambre. No vengo por poder. No quiero ser secretario general de la ONU, ni quiero ser Premio Nobel de la Paz, ni quiero ser un líder intergaláctico”.
¿Cuáles son sus propuestas en seguridad?
“El Estado tiene que hacer presencia con la fuerza pública. Para eso necesitamos ampliar el pie de fuerza, se necesita presupuesto, se necesita dotar con armas de primera generación a nuestros héroes de la patria, soldados y policías. Se necesita fumigar la fuente primigenia de todas las formas de violencia, que es la coca: más de trescientas treinta mil hectáreas. Hay que combatir con un bloque de búsqueda contra la corrupción, que es un crimen terrible también, y contra la extorsión.
Necesitamos una ciudadanía armada. Puede ayudar a nuestra fuerza pública a controlar la seguridad. Un arma no solamente es para defenderse, es para disuadir. Si el bandido sabe que tú estás armado, lo piensa dos veces y puede que no lo haga. Me remito a las matemáticas, porque lo que digamos por fuera de los números es solo opinión. El noventa y nueve punto nueve por ciento de los crímenes cometidos con armas se realizan con armas que no tienen permiso, con armas ilegales.
¿Por qué una norma como esa fue pensada, estructurada y sancionada? Para resolver problemas sobrevinientes que no podrían resolverse de otra manera. Colombia tiene una pandemia criminal en la que la base es el narcotráfico, que es la fuente de todas las formas de violencia. Del narcotráfico viene la minería ilegal. Arriba de la minería ilegal está la extorsión, arriba de la extorsión está el microtráfico, arriba del microtráfico está el abigeato, arriba del abigeato está el secuestro y así sucesivamente. Conmigo, mano de hierro contra los criminales”.
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¿No se ha puesto a pensar que permitir que más armas rueden por la sociedad puede generar mayores problemas de convivencia?
“El arma per se no es mala, depende de quien la porte. Resulta entonces que es malo que una sociedad que trabaja, un camionero que trabaja y lo atracan o le hacen un fleteo, o un señor que está sacando su dinero del banco, que por ejemplo tiene su negocio en la minorista desarmado, lo atracan y le quitan el fruto de su trabajo. Entonces resulta que es malo que ese hombre que trabaja, que paga impuestos y que es un hombre de familia, porte un arma. Pero está bien que el bandido, que no necesita permiso, con un arma sin permiso le atraque. Se supone que es.
La principal obligación de un hombre es defender a su familia. ¿Nos van a negar ese derecho? Ese cuentico hay que sacarlo, porque en realidad cuando se le entrega un arma a una persona responsable, te voy a hablar de mi caso. El Estado tiene la obligación de hacer los exámenes correspondientes, físicos y también psicológicos, para ver si esa persona puede portar un arma.
Por ejemplo, una persona que tiene historial de violencia, que maltrataba a la mujer o que chocó un carro borracho, a esa persona no se le puede entregar un arma porque evidentemente no tiene la inteligencia emocional para hacerlo. Pero si es una persona que no tiene ninguna mancha, que no ha mostrado ningún comportamiento extraño y que se ha sujetado siempre a la ley, es una persona que tiene derecho a portar el arma y que es garantía de seguridad para todos”.
El sistema de salud está en crisis, ¿qué propone usted para reconstruirlo?
“Hay que estabilizar el sistema de salud. A mí me gusta irme a la causa primera de las cosas, como manda la filosofía. Nosotros tenemos un sistema de salud congestionado porque no tenemos una política pública con respecto a la alimentación y al deporte para que los niños de hoy no sean una carga para el sistema de salud del mañana. ¿Cuáles son los accidentes que congestionan el sistema de salud? Las motos: doce millones y medio de motos; solamente el veinte por ciento tiene SOAT. ¿Por qué no les hacemos calles a las motos, bajamos la accidentalidad y les damos un seguro más barato para que se descongestione el sistema?
¿Qué hacer para estabilizar el sistema de manera inmediata? Lo puedo hacer en noventa días con un plan de choque con diez billones de pesos. ¿Qué puedo hacer? Pagar los tratamientos que no se están dando hoy, pagarles a los héroes, a los médicos y al personal clínico y hospitalario a los que se les debe, pagarles también a las EPS que lo están haciendo bien, porque hay EPS que lo están haciendo bien.
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Son diez billones de pesos. ¿De dónde voy a sacar los diez billones de pesos para estabilizar a ese paciente moribundo del sistema de salud que este gobierno acabó? De la ADRES, del Presupuesto General de la Nación o con emisión de bonos. Y la gente dice: ¿pero te vas a endeudar? Claro, hay que hacerlo, porque lo más importante es la vida de la gente. Hoy tenemos una crisis humanitaria. La gente se está muriendo en los bordillos, en la calle, sin atención médica y sin medicamentos. Soy capaz de sentar en la misma mesa a los usuarios, a los prestadores del servicio, a los aseguradores y a todos los organismos del Estado que intervienen en la ecuación para buscar un cierre financiero, una ley de punto final para seguir hacia adelante”.
Usted dijo que va a hacer justicia, ¿a qué se refiere?
“Voy a hacer exactamente lo que hizo Fico Gutiérrez en Medellín: un corte de cuentas con una auditoría tan pronto llegue al gobierno, para contarle al país qué fue lo que se robaron, cuánto se robaron y quiénes se lo robaron, y se lo voy a entregar a los órganos de control. Si Fico Gutiérrez no se para como un barón y defiende los intereses de Medellín, hoy el delincuente de Pinturita estaría burlándose de Medellín y de Colombia. Esa auditoría será internacional, así que me toque pagarla a mí.
Le voy a entregar a los órganos de control los datos sobre lo que se robó este Gobierno. Les diré: Aquí está el desastre. Aquí está el desangre del país. Ustedes actúen, porque un país que no tiene justicia es un país que no tiene futuro.
Nosotros tenemos dos mares que nos abrazan, picos nevados, desiertos, fuentes hídricas inagotables, todos los accidentes geográficos, tres cordilleras, todos los pisos térmicos, los mejores productos que da la tierra, todas las riquezas en el subsuelo y la gente más berraca y trabajadora. ¿Nos vamos a dejar arrinconar por un cuatro por ciento que quiera acabar con Colombia y por un combo de narcoterroristas que quieren desangrar a nuestra patria?”.
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“Saab es un excliente mío. Maduro es un narcodictador”.
¿Y de Donald Trump y Gustavo Petro?
“El desarrollo y la involución. Petro es todo lo que no debería ser un gobierno; y el presidente Trump es todo lo que debería ser un buen gobierno”.
Uno de sus contrincantes para la Presidencia es Iván Cepeda.
“Iván Cepeda es el pasado”.
¿Cuál es su concepto del expresidente Álvaro Uribe?
“Para mí es como mi padre, es la persona de la que más he aprendido en la vida”.
¿Qué puede decir de su relación con David Murcia?
“Es un excliente que están utilizando mis odiadores para sacar un cuento mentiroso después de 18 años. No tengo resentimiento contra Murcia, pobrecito, un tipo encerrado 20 años. Pero está encerrado porque no me hizo caso, porque me dijo mentiras”.