El presidente del partido MIRA y senador de la República, Manuel Virgüez Piraquive, figura clave de la actual coalición con el Nuevo Liberalismo y Dignidad & Compromiso, revela el corazón de una coalición que, dice, no se construyó sobre afinidades ideológicas, sino sobre reglas mínimas de decencia política: no tener investigaciones, no haber participado en el gobierno de Gustavo Petro, no vender el voto y no aceptar cuotas burocráticas.
Virgüez explicó cómo, en medio de partidos con visiones opuestas sobre temas como el aborto, la eutanasia o las drogas, se pactó un terreno común basado en la honestidad, la transparencia y la independencia frente al Ejecutivo. Y va más allá: denuncia los ofrecimientos que recibió su partido desde el Gobierno —entidades, cargos, instituciones completas— y la decisión de rechazarlos para no hipotecar su voto en el Senado.
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Abogado, especialista en estudios políticos y con 18 años de experiencia en la Armada Nacional —incluidos periodos como submarinista y en la justicia penal militar—, su perfil mezcla disciplina castrense y formación jurídica, una combinación que ha llevado a su agenda legislativa. Durante un recorrido por Antioquia, el congresista habló con EL COLOMBIANO sobre su tránsito de la vida militar a la política, las prioridades del partido y aclaró detalles en torno a la coalición creada junto a los partidos Nuevo Liberalismo y Dignidad & Compromiso.
La designación del representante Juan Sebastián Gómez como cabeza de lista al Senado —en medio de movimientos internos y la salida de figuras como Alejandro Gaviria— marcó el primer pulso político del bloque. En ese escenario, Virgüez explicó cómo se gestó la alianza y qué papel jugará su partido dentro de la coalición.
Aunque el MIRA es una bancada pequeña, ha tenido un papel decisivo en votaciones clave para hundir algunos proyectos del Gobierno, de hecho, y fue de los partidos que más proposiciones presentó en este periodo legislativo. ¿Cuál es el secreto de esa disciplina?
“Los resultados hablan. Solo nuestros tres senadores presentamos más de 430 proposiciones en el último periodo. Somos un partido independiente que dialoga con todos, sin importar si son de derecha o de izquierda. No llegamos a pelear, sino a construir consensos. Apoyamos proyectos buenos, vengan de donde vengan, y eso facilita que nuestras propuestas avancen. ¿Cuál es el secreto? Bueno, respaldo de Dios, gracias a Dios, pero ¿cómo se actúa? Precisamente, nosotros somos un partido independiente y nos sentamos a dialogar. El Congreso necesita menos polarización y más acuerdos para que las leyes salgan adelante. Esa ha sido nuestra forma de trabajar. En el Congreso prima es la venganza, prima es el odio, el pasado, el discurso fuerte, es lo que ha primado en el Congreso y por eso no se ha podido avanzar.
Este periodo sacamos cinco leyes de la República y nos faltaron para un debate muy poquitas y en dos debates, otras siete leyes. ¿Por qué no se avanzó? Porque las discusiones llegaban a ser las constancias y a criticarse el uno, a criticar el otro y no se avanzaba y se perdía el tiempo. Esperamos que el próximo Congreso llegue con un propósito similar, que llegue de manera independiente, que no venda su voto. Es triste tener ahí ministros detrás diciéndole a uno ‘le ofrecemos tal entidad, cambie su voto, apóyenos a nosotros’. No, nosotros tenemos que llegar allá a legislar concentrados”.
Usted habla de independencia. ¿Han recibido ofrecimientos del Gobierno para cambiar su voto?
Sí, varias veces. Varios ministros nos ofrecieron entidades como el Icetex, el Instituto Nacional para Sordos y el de Ciegos a cambio de apoyar proyectos. Pues por supuesto, nosotros no aceptamos cuotas burocráticas ni contratos. No tenemos participación en el Gobierno y votamos según nuestras convicciones. Preferimos mantener la independencia antes que negociar el voto.
Esa es la línea que queremos defender ante los ciudadanos. Nosotros somos una línea de centro derecha, esa es nuestra línea si nos quieren calificar. Centro derecha, con temor a Dios. Queremos defender la familia, fortalecer la fuerza pública, defender la empresa, defender la propiedad privada, esa es nuestra línea y ahí estaremos.
Senador, para muchos resulta curioso ver al Partido MIRA, con una base de valores cristianos muy definida, sentado en la misma mesa con el Nuevo Liberalismo y con Dignidad & Compromiso, que tienen agendas mucho más progresistas o liberales. ¿Cómo logran conciliar temas donde son polos opuestos sin que sus electores sientan que están negociando sus principios?
“Las coaliciones son una figura jurídica electoral que permite a los partidos minoritarios unirse numéricamente para superar el umbral. ¿Por qué lo hicimos con Dignidad & Compromiso y con Nuevo Liberalismo? Yo conozco al senador Juan Manuel Galán, fue compañero mío, y sé de su honorabilidad. Claro, sé también de su ideología. Lo mismo que el senador Jorge Robledo. Conozco su ideología, sus posiciones políticas, pero sé más de su honestidad y su transparencia. Eso fue lo que nos juntó. No nos unieron las divergencias ni las diferencias ideológicas, sino las semejanzas, como la lucha contra la corrupción, tener candidatos transparentes, etc. Todos nosotros nos pusimos de acuerdo en que ninguno de los 100 candidatos que conforman la lista tenga investigaciones pendientes”.
Por lo que, senador, quisiera preguntar, que, siendo MIRA un partido con una estructura tan disciplinada y una base social tan grande, ¿cómo le explican a sus electores que la cara visible de la lista sea alguien con un perfil tan distinto a la identidad de su partido?
“La cabeza de lista no nos preocupa porque como vamos en lista abierta, es el candidato quien va a arrastrar los votos, no la lista en sí. Sebastián Gómez es un representante que ha hecho una tarea juiciosa, él tiene un trabajo muy importante, precisamente tratando de combatir la violencia de las barras bravas en Caldas. Sabemos que tiene sus postulados diferentes a los nuestros, pero, repito, la coalición no se unió con base en las ideologías, sino, por una necesidad, por la conveniencia numérica. Nosotros, por ser un partido minoritario, nos toca superar un umbral con al menos 700 mil votos.
Lo que sí podemos garantizar es que nuestras tres curules siempre han estado votando, por ejemplo, en contra de la reforma laboral, la reforma a la salud, nuestros tres votos en contra de la consulta popular, en contra de la reforma tributaria”.
Como le mencioné antes, en esa entrevista, Juan Sebastián Gómez afirmó que no hubo disputa por la cabeza de lista, pero reconoció que se descartó a Alejandro Gaviria, en parte, por su pasado en el gabinete de Petro. Sin embargo, en los pasillos políticos se dice que el freno real lo puso MIRA por las posturas ateas y liberales de Gaviria. Senador, honestamente, ¿hubiese podido MIRA convivir con una cabeza de lista que representa todo lo que su partido cuestiona en términos de fe y valores?
“Cuando nos sentamos para hacer la negociación, junto al senador Juan Manuel Galán, y con el senador Robledo, a colocar las condiciones de cómo iba a ser la negociación; dijimos: en esta coalición no va a entrar nadie que haya participado en el gobierno de Petro. Esa fue la condición. Nunca se habló de religión, nunca se habló de ateísmo. Ya cuando vino la discusión; inclusive allí postularon a Jennifer Pedraza, nosotros manifestamos no estar interesados en la cabeza de lista, por lo que esa decisión la tomaron ellos dos. Nosotros apoyamos. De manera que, ahí no fue una decisión basada en la ideología, ni en la discriminación, ni que estemos traicionando postulados. Finalmente, eso es una lista abierta, donde los candidatos de MIRA vamos a seguir defendiendo nuestros ideales, como los que hemos hecho en estos 25 años. Los demás, pues si pasan, cada partido seguirá su línea. La coalición dura solo tres meses”.
En la misma entrevista, Gómez dijo que esta alianza busca, entre otras cosas, ‘salvar la personería jurídica’. ¿No siente que el Partido MIRA está sacrificando su identidad y sus banderas históricas al unirse con sectores que promueven agendas (como el aborto o la eutanasia) solo para mantenerse vigente?
“Nosotros somos un partido cristiano. Este es nuestro país, esta es nuestra realidad. Aquí en Colombia hay de toda clase de opiniones y tenemos que ponernos de acuerdo en propuestas que contribuyan al país. El Congreso representa a todo el mundo. Yo no puedo tener la utopía ideológica de aspirar a que en un Congreso todos los que lleguen piensen como yo. No.
Nuestro electorado sabe cómo actuamos nosotros, sabe que respetamos al ser humano, independientemente de sus condiciones morales, sexuales, espirituales. Lo que estamos buscando es que se llegue allá a trabajar con honestidad, con transparencia, que no lleguen allá por ambición. Nosotros renunciamos a una indemnización de 20 mil millones de pesos cuando recuperamos las curules. Eso es lo que va a valer en el Congreso de la República. Las ideologías distraen, los pensamientos distraen. Necesitamos es avanzar”.
Desde esa coalición, ¿qué propuestas exactamente tienen para Antioquia?
“Ya sacamos una ley para los jóvenes que prestan el servicio militar. Cuando yo llegué en 2006 recibían el 10% de un salario. Avanzamos al 30%, luego al 50%, después al 70%, y a partir de este año ya van a recibir un salario mínimo. En Antioquia hay muchos jóvenes, hombres y mujeres, tanto en la Policía como en el Ejército, que hoy tienen ese beneficio. Además, pueden continuar su carrera en las Fuerzas Armadas con matrícula cero.
Para quienes no quieren prestar servicio militar está la Ley 2341 del Partido MIRA. El joven solo debe estar estudiando una carrera técnica, tecnológica o universitaria y, después de cinco semestres, llevar el certificado al distrito militar y pagar 75 mil pesos por su libreta militar, sin trámites, sin intermediarios y sin cuotas de compensación exageradas.
Tenemos también la Ley de Emprendimiento. Antioquia es el departamento más emprendedor del país y aquí hay cerca de 800 mil micronegocios: tiendas de barrio, peluquerías, salones de belleza, emprendimientos digitales, ventas informales. La ley busca formalizarlos sin que eso signifique un castigo económico, para que accedan a capacitación del SENA, microcréditos, apoyo digital, comercio exterior y salgan del gota a gota. Además, por ejemplo, las tiendas podrán pagar tarifa social de energía y no tarifa comercial.
Impulsamos un proyecto de ley para los campesinos que se endeudaron en pandemia, quedaron reportados en Datacrédito y no pudieron pagar. La propuesta es una amnistía de esas deudas, borrarlos de Datacrédito y abrir nuevas líneas de crédito con intereses muy bajos. En un departamento como Antioquia, con fuerte vocación campesina, esto es clave.
Y estamos promoviendo un proyecto para que los funcionarios públicos que manejen recursos se sometan de manera voluntaria a la prueba del polígrafo. Yo ya la pasé y quiero que quien aspire a ser alcalde, secretario, ministro o congresista pueda hacerlo para demostrar su compromiso real contra la corrupción”.
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