La situación de los pacientes de la Nueva EPS sigue en el peor de los escenarios. No solo está a ciegas con su realidad financiera, sino que además tiene deudas con hospitales y clínicas, que pasan por los miles de millones, y a sus afiliados no les está quedando otra que recurrir a la manifestación ciudadana para ver si les llegan sus medicamentos y les dan sus citas médicas.
Mientras el Ministerio de Salud dedicó cinco páginas a intentar desacreditar el artículo periodístico publicado por la revista médica British Medical Journal, atacando al periodista que lo escribió y a las fuentes que consultó para ello, un grupo de madres desesperadas en Tuluá (Valle del Cauca) tuvieron que hacer bulla en un punto de entrega de medicamentos porque las tuvieron horas esperando.
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“Esperando desde las 2 de la tarde que no entregaran unos medicamentos, que en acta quedó firmada el lunes (...). Y nos vieron la cara a todas porque no las trajeron. Niños que están convulsionando en casa y que nosotras, aquí como madres, estamos aquí esperando a que nos entreguen los medicamentos”, relató una mujer en un video que fue compartido en redes sociales.
La misma persona mostró el caso de otra mujer, de quien dijo tenía cáncer terminal y que estaban “esperando unas citas”. “Ella acá ahora se nos acabó de desmayar y si ella acá se muere coloco (sic) como responsable a la Nueva EPS y todo lo que nos pueda pasar, porque también me tienen enferma de la cabeza. Estamos aburridas, estamos cansadas de todo lo que está pasando y que todo mundo nos ignore y nos humille”, señaló con voz fuerte.
Al final de su llamado de urgencia, añadió que “si me tengo que morir acá, me voy a morir, pero no nos vamos a ir hasta que no nos entreguen los medicamentos y las citas que estamos esperando”.
Plantó de personas con enfermedades huérfanas en Bogotá
Un grupo de pacientes cerca de 50 pacientes con enfermedades huérfanas realizó un plantón en una de las sedes de esa aseguradora en la capital. Con pancartas, carteles y megáfonos exigieron que se les dé atención médica inmediata y que se les entregaran sus medicamentos, que son esenciales para sus vidas.
“Nueva EPS: basta de poner vidas en riesgo”, “que no nos negocien la salud” y “detrás de cada fórmula hay una vida” eran las consignas de las pancartas que sostenían los manifestantes. Al tiempo, también gritaban: “¿qué queremos? ¡Medicamentos! ¿Cuándo? ¡Ahora! ¿Qué queremos? ¡Citas ya! ¿Para qué? ¡Para vivir!”.
Entre tanto, un joven que decía ser paciente con fibrosis quística, expuso que “nos están enviando (...) a un cementerio”. Así mismo que no solo a las personas que tienen su misma condición médica los estaban afectando así, sino que también a los que tienen otras enfermedades de ese tipo.
“La (Nueva) EPS nos está matando. Hay pacientes en UCI, hay pacientes crónicos, hay pacientes que ya están mal por falta de medicamentos y falta de citas médicas. Tengo un cálculo renal en el riñón izquierdo demasiado y la contestación de la EPS fue, en diciembre, que esperaba hasta 2027 que se solucionara y que esperara a que se tapara el riñón”, dijo el joven.
Vale recordar que los últimos estados financieros que publicó Nueva EPS datan de septiembre de 2023. Desde entonces, el sistema está a ciegas con esa entidad. Siete meses después, la superintendencia del sector la intervino argumentando que “se robaron la salud” y que había sido “usada como negocio de unos pocos”. Con ese verso prometieron que iban a “poner fin a los abusos, recuperar la confianza y garantizar que la salud deje de ser un negocio privado y vuelva a ser un derecho”.
Sin embargo, a siete meses de terminar el gobierno Petro, nada de eso cambió y el diagnóstico son esas historias de los pacientes, sus protestas y, de alguna manera, las deudas que tiene con hospitales y clínicas.
Los últimos estados financieros de Nueva EPS muestran que, a corte del 30 de septiembre de 2023, sus resultados integrales (ingresos versus gastos) fueron de $54.127 millones (ver gráfico de abajo), mientras que sus pasivos (deudas y obligaciones pendientes de pago) fueron de $6,6 billones.
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