Los asesinatos recientes de líderes sociales en el país (12, según la Unión Patriótica - UP-) tienen preocupados a los dirigentes de izquierda. La muerte de tres jóvenes oriundos de Cabrera, Cundinamarca, fue interpretada por Aída Avella, líder de la UP, como “algo más que un robo”, e interpondrá una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh).
Pese a que los familiares de los jóvenes se declararon ante la prensa como “campesinos, no políticos”, Avella le dijo a EL COLOMBIANO que “el menor de los jóvenes participaba por la lucha del páramo de Sumapaz, que está amenazado por varios flancos. Adicionalmente, no se puede desconocer que Cabrera y Sumapaz han sido zonas históricas de resistencia política. Además de esos asesinatos...