Un hombre de 31 años interrumpió la tranquilidad de un aparente laboratorio clínico en el barrio 20 de Julio, en la localidad de San Cristóbal, en el sur de Bogotá, tras protagonizar recientemente una escena de miedo y desconcierto con actos sexuales.
El sujeto, que ingresó al establecimiento solo portando una capucha y completamente desnudo, ejecutó actos obscenos frente a varias mujeres que se encontraban en el lugar. Las cámaras del lugar lo captaron mientras se masturbaba y las perseguía por el sitio.
La situación generó una alarma inmediata entre los vecinos y trabajadores del sector, quienes alertaron a las autoridades sobre la presencia del exhibicionista o depravado sexual, del cual temían que pudiera volver.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, el individuo intentó escapar del sitio tras cometer los actos, pero la respuesta de la Fuerza Pública impidió su huida. La captura, informada por la Policía en la mañana de este miércoles 11 de marzo, se efectuó bajo el cargo de injuria por vía de hecho.
El coronel Darío Montenegro, comandante operativo de Seguridad Ciudadana N.° 2, confirmó que el sujeto “intentó escapar tras cometer los actos, pero fue interceptado por uniformados de la Policía Nacional a pocos metros del laboratorio”.
Reincidencia y antecedentes judiciales del presunto depravado sexual
La base de datos de las autoridades reveló un dato crítico sobre el sujeto detenido por estos actos de presunto acoso: no es la primera vez que enfrenta a la justicia por conductas de índole sexual.
Los registros judiciales precisaron que este señor de 31 años “registra un antecedente previo por el presunto delito de acto sexual abusivo en hechos documentados en 2015”. Esta reincidencia será un factor determinante en el nuevo proceso que ahora enfrenta ante la Fiscalía General de la Nación.
Pese a la gravedad del comportamiento y el impacto psicológico en las testigos directas, la identidad del capturado se mantiene bajo reserva por parte de las autoridades mientras se legaliza su situación judicial.
El operativo fue calificado por el comando de Policía como un éxito de la “rápida reacción del equipo de vigilancia”, que permitió retirar al agresor de las calles antes de que pudiera afectar a más ciudadanos o mujeres en la zona.
El panorama penal ante la Fiscalía para el señalado
El caso ha pasado a manos de los fiscales, quienes deben determinar si la imputación inicial de injuria por vía de hecho es suficiente o si la conducta escala a tipos penales más severos debido a sus antecedentes conocidos.
Según el artículo 226 del Código Penal, este delito se configura cuando alguien “ofende o agrede la dignidad de otra mediante actos físicos o comportamientos degradantes, aun cuando no exista violencia física directa”, con penas que oscilan entre los 16 y 54 meses de prisión.
No obstante, el ente acusador evalúa la posibilidad de imputar el delito de acoso sexual, contemplado en el artículo 210A, el cual castiga a quien “persiga, hostigue o acose a otra persona con fines sexuales sin su consentimiento”, situación que se evidencia en el video.
La investigación penal también contempla revisar si los actos realizados encajan en delitos sexuales más graves, dependiendo de los testimonios de las mujeres presentes y el análisis de la intencionalidad del atacante.