Juan Esteban Arango tenía a su familia a cientos de kilómetros de distancia el día de su cumpleaños 30.
Pero esa fecha, el pasado 9 de octubre, el ciclista antioqueño no se sentía solo ni agobiado; al contrario, sus compañeros de la Selección Colombia de pista y su buen rendimiento en el Panamericano de Aguascalientes, México, fueron la fuente para disfrutar de uno de los mejores aniversarios de su vida.
En suelo azteca, donde Colombia se alzó con el título general, por tercer año seguido, Juanes, quien lleva buen tiempo dedicado a la ruta, compitió en Europa y ahora pertenece al equipo Coldeportes Claro, impresionó con su resistencia, potencia, destreza y velocidad, virtudes que le sirvieron para ganar dos medallas de oro, una en la carrera por puntos y la otra en persecución equipos, con récord continental incluido (3.55,362). Y eso, que hace dos meses estaba fracturado de la clavícula derecha y la mano izquierda.
“Antes de describir al deportista que es preparado y dirigido por mí, debo decir que es un gran amigo, con una vida organizada en lo deportivo y personal. Es un corredor con muchos atributos atléticos, que se merece tener una estabilidad no solo económica sino deportiva, con un programa serio y argumentado, ya que tiene un gran pasado, buen presente y un futuro halagador”, dice uno de los hombres que más lo conoce, el entrenador José Julián Velásquez.
Arango, por su parte, mostró orgullo por los buenos resultados en México. “Terminamos muy contentos, porque pese al poco tiempo que tuvimos de preparación, ratificamos, en lo grupal e individual, que seguimos siendo potencia y referencia de los demás equipos para vencer”.
No obstante, señala que su camino a seguir es en la carretera, aunque no le pone un freno definitivo a su presencia sobre los óvalos, en los que ha sido pieza clave del país para sumar puntos de cara a la clasificación a Olímpicos.
“Me encanta ganar, pero si sigo metido en la pista, no creceré económicamente. Ya no estaré tan lleno en ella, ya que me gusta también la ruta y deseo ser tenido en cuenta en mi equipo para respaldar a los capos y también buscar victorias”, dice Arango, al agregar que si garantizara la oportunidad de correr el resto de temporada con los equipos que defienden, los pisteros no tendrían tantos dolores de cabeza para luchar por sus ideales.
Por lo pronto, Juan Esteban está tranquilo, pues a su edad demuestra que aún tiene madera para imponer su talento en el terreno que le corresponda actuar.
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