El inicio de Independiente Medellín en la Liga BetPlay-1 ha estado lejos de ser normal. Más allá de los resultados, el conjunto ‘poderoso’ ha debido enfrentar una seguidilla de situaciones atípicas que han condicionado su rendimiento en las primeras fechas del campeonato, al punto de que entre la hinchada ya se habla de una especie de “maldición” en este arranque de temporada.
Todo comenzó en el debut frente al Deportivo Pasto. En un partido parejo, el DIM terminó cayendo tras un penalti altamente discutido, una decisión arbitral que marcó el desarrollo del encuentro y dejó un sabor amargo en el equipo antioqueño, que sintió que el resultado estuvo influenciado por un fallo polémico.
La segunda jornada no fue distinta en cuanto a dificultades. Ante Deportivo Cali, Medellín sufrió un golpe tempranero cuando apenas a los cinco minutos de juego se quedó con un hombre menos, una expulsión que condicionó completamente el trámite del partido. Con inferioridad numérica durante casi todo el encuentro, el DIM terminó perdiendo 3-1 y, para empeorar el panorama, se confirmó la lesión de Daniel Londoño, una baja sensible en el inicio del torneo.
Cuando parecía que la fortuna podía cambiar en la tercera fecha, el duelo ante Deportes Tolima volvió a dejar sensaciones encontradas. El equipo de Ibagué terminó con nueve hombres en el campo, lo que abría una oportunidad clara para que el DIM se quedara con los tres puntos. Sin embargo, pese a la ventaja numérica, el conjunto rojo no logró imponer condiciones y el partido finalizó empatado 2-2, dejando la sensación de puntos perdidos.
Ese encuentro también estuvo marcado por el debut de Daniel Cataño, uno de los refuerzos que más ilusión ha generado entre la afición. No obstante, la alegría duró poco: minutos después de ingresar al campo, el mediocampista sufrió una lesión muscular que encendió las alarmas y aumentó la lista de contratiempos para el equipo.
La más reciente prueba llegó este domingo en El Campín, frente a Millonarios. Medellín mostraba una buena versión futbolística y competía de igual a igual cuando Yonny González tuvo que abandonar el terreno de juego por lesión. Como si faltara algo más, las intensas lluvias obligaron a la suspensión del partido, que se reanudará este lunes a las 3:00 p.m., añadiendo un nuevo elemento de incertidumbre a un inicio ya cargado de dificultades.
Entre decisiones arbitrales polémicas, expulsiones tempranas, lesiones en momentos clave y partidos suspendidos, el DIM ha tenido un arranque de Liga lleno de obstáculos que han puesto a prueba la fortaleza del grupo y la paciencia de su hinchada. El reto ahora será sobreponerse a este cúmulo de adversidades, recuperar a los jugadores lesionados y encontrar la regularidad necesaria para no quedar rezagado en la lucha por la clasificación.
En Medellín confían en que, más temprano que tarde, la balanza se incline a su favor y que este inicio accidentado quede solo como una anécdota de un torneo que aún tiene mucho camino por recorrer.