A sus 62 años, Guillermo Carvalho Escobar no solo es el ídolo de sus hijas Beatriz Eugenia y Valentina, sino que es un ejemplo para sus compañeros del club Mantarrayas, con quienes desde hoy vivirá la Copa Mundo de natación con aletas en su amada Medellín.
Sacando pecho y con la cabeza en alto afirma que, gracias al esfuerzo de su club y sus amistades se logró este evento para Colombia. Por eso, como buen anfitrión, espera no solo competir sino ganar, pues en la tribuna tendrá una motivación muy especial: su familia.
“El único ‘deporte’ que le ha gustado a mi esposa es el baile, que es muy bueno porque te activa todo el cuerpo. Yo, en cambio, he sido un apasionado por la actividad física”, reconoce entre risas.
Y agrega que “primero jugué fútbol, luego incursioné en el micro, pero cuando me lesioné la rodilla dejé el balón. Entonces conocí unos amigos y estuve un tiempo en triatlón hasta que, finalmente, mi ortopedista me recomendó la natación para mejorar el tema de la recuperación de la rodilla y me quedé”.
Carvalho disputará siete pruebas (cinco en piscina) y dos en la represa de Guatapé, en la Copa Mundo.
Con la experiencia de dos copas mundos disputadas (Italia y República Checa), este docente y catedrático de finanzas se puso como meta cuatro oros y por ello, en el primer semestre, dejó huérfanos a sus alumnos, pues canceló las clases para dedicarse a la preparación para el torneo.
“Han sido semanas de arduas jornadas de entrenamiento y de viajes a Guatapé para entrenar en el lago, pues la meta de los colombianos es ganar el mayor número de medallas posibles”, concluye el veterano nadador.
Otra de las cartas fuertes que tendrá Mantarrayas en la Copa es Sermerín Pino Galeano, más conocida por sus compañeros como “Meri” y quien a sus 70 años es la reina de los 100 metros libres con aletas, prueba en la que espera revalidar el título.
Hoy será la inauguración del torneo y mañana, desde las 9:00 a.m., iniciarán las competencias.
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