En el atletismo colombiano hay registros nacionales que, a través del tiempo, parecen intocables.
Por ejemplo, los de Domingo Tibaduiza en 5.000 metros (13.29,67) y 10.000 planos (27.53,02), impuestos en 1978. Y por mencionar otros, el del antioqueño Miguel Saldarriaga en salto con pértiga (5,40 m) desde 1991; Gilmar Mayo en salto alto (2,33) desde el 94; o Ximena Restrepo en 400 metros planos (49,64) logrado en el 92 y 400 metros vallas (56,05), en el 94.
Después de los resultados que vienen logrando los deportistas en el exterior, encabezados por la medallista de oro olímpica Caterine Ibargüen, muchos jóvenes, en diferentes modalidades, vienen dando indicios de un futuro prometedor en el deporte base del país.
“Siempre ha habido talento por explotar, pero aún no se ha explorado y apoyado como se debe en las zonas donde se encuentra. El relevo generacional está en las costas de Colombia, en la Atlántica y Pacífica, pero se requiere que se desarrolle mejor”, sostiene Gilmar Mayo, ahora formador.
Tras el reciente Campeonato Nacional sub-18 realizado en Medellín, donde se lograron cuatro récords juveniles, dos con Yuli Quinto en 100 vallas (14,00 m) y salto largo (6,03 m), otro con Yasira Murillo en lanzamiento de bala (14,52 m) y el último realizado por Karen Fuentes en jabalina (46.90 m), los entrenadores colombianos se ilusionan con mejores resultados.
“Hay muchachos que vienen pisando fuerte, se vio el año pasado en el Mundial juvenil en Cali y este en el Sub-20 en Polonia. Sí hay marcas bastantes longevas, como la de Saldarriaga, pero llegará el momento que se tendrán que batir, porque para eso están, para superarlas”, dijo el entrenador Valentín Gamboa.
También coincide con Mayo en que sí hay la materia prima en Colombia, “pero primero se necesita el descubrimiento del atleta, y segundo brindarle el apoyo suficiente para llevarlo poco a poco hasta que obtenga buenas marcas”. Sostiene que el país está quedado en pruebas de resistencia, por lo que el trabajo debe ser continuo para intentar mejorar.
Aquí mostramos las mujeres y hombres dueños de las marcas nacionales, y quiénes vienen detrás en procura de batirlas. Como finaliza Gamboa, “el trabajo es arduo y hasta complejo, pero desde que haya respaldo, muchas más figuras saldrán adelante y no se perderán en el camino”.
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