Su entusiasmo la hacen más visible en la cancha. La mujer alienta a sus compañeros y deja ver ese liderazgo que ha mantenido firme a pesar de perder la pierna derecha en un accidente automovilístico, hace ya diez años.
¡Vamos, vamos! grita en medio del esfuerzo por sumar puntos. Ella, la más constante de las tres mujeres del equipo de voleibol sentado del proyecto Sport Power de la Fundación Arcángeles, lucha contra las secuelas de la adversidad en el coliseo Yesid Santos.
Eliana Isabel Correa, de cabello corto y ensortijado, llegó temprano al entrenamiento. Tenía pantalón beige, camiseta negra y tenis blancos.
Se sentó en una silla y con toda naturalidad puso la prótesis a un lado y para vestir su atuendo deportivo e iniciar un nuevo encuentro con la felicidad, una práctica que la disipa y la hace sentir fuerte y útil.
Luego de dos horas de actividad, en la que el entrenador Javier López la exige al máximo, como se reflejaba en sus cachetes rosados, Eliana se hidrata y toma un nuevo aire.
“Nunca pensé que lo iba a superar, es como si el mundo se cerrara; al principio era tímida y no salía a la calle, pero el deporte me ayudó demasiado”, relata la habitante de San Cristóbal, quien sobrevivió al accidente cuando iba de paseo con su familia. Murieron tres personas.
Aunque dice que todo quedó atrás a veces, sus palabras tienen un dejo de tristeza. Prefiere hablar de su presente en el deporte, inspirada en su hija María Camila, de 18 años.
Antes del suceso que marcó su vida jugaba fútbol. Luego practicó jabalina, disco y bala, pero confiesa que el voleibol, hace siete meses, les ganó la partida: “este es más dinámico y uno no se expone al sol”.
Como en Antioquia no hay equipos para damas, le toca jugar con los hombres y lo disfruta. Sin embargo, está empeñada en conformar un grupo solo de damas para recorrer la ciudad y el país llevando un mensaje de superación.
Cuando ve alguna persona, hombre o mujer, que pueda y quiera incursionar en el voleibol sentado, la invita a los entrenamientos. “Soy gestora del voleibol”, comenta.
En el club les colaboran con orientación sicológica, terapia ocupacional y deporte. Ella estudia Atención al Cliente y busca un empleo para ayudarle a la familia, pues en su casa solo ingresa la pensión de la mamá que no alcanza para cubrir los gastos.
Eliana persigue “oportunidades laborales e inclusión social” para redondear su vida.
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