Ni en el avión que retornaba ayer a Colombia Sara López conciliaba el sueño. La felicidad, tras lograr la medalla de oro en los Juegos Mundiales en Polonia, se lo impedía.
En charla con EL COLOMBIANO, esta figura del tiro con arco, quien apenas tiene 22 años, confesó que la presea, la cual se le escapó hace cuatro años en Cali -fue bronce-, le permitió quitarse la presión que pesaba sobre ella y, de paso, llenarse de más confianza para conquistar el único que título que le hace falta: el Mundial de mayores en individual. “Lucharé por el oro este año en México (octubre), si no se logra vendrán más oportunidades”.
¿Qué simbolizó cada lágrima que soltó al ganar la medalla de oro en Polonia?
“La reacción fue de mucha alegría porque desde la edición pasada en Cali yo quería ganármela. Estaba contenta al saber que la presión que tenía había acabado”.
¿Qué recuerdos se le vienen a la mente después de esa gesta?
“Muchos, sobre todo el trabajo realizado y el apoyo de tantas personas, entre ellas de la Federación, entrenador, familia, patrocinadores, compañeros de equipo... Quería que se sintieran orgullosos de mí luego de tres años de sacrificios”.
¿A qué se debe este éxito?
“A la dedicación y ganas que le ponemos a cada competencia. Todo el equipo de Colombia se caracteriza por esto, por aprovechar las oportunidad que nos brindan, las cuales nos generan confianza”.
¿Cómo es su entrenamiento para obtener tan buenos resultados?
“Esto es de todos los días. Entreno de 2:30 p.m. a 6:30 p.m. Por lo general disparo unas 150 flechas por jornada, sumado a la actividad física”.
¿Cómo fortalece su parte mental y más al saber que desde hace cuatro años es favorita en cada torneo?
“Mi entrenador -Heber Mantilla- juega un papel fundamental para fortalecerme, y en lo personal siempre he tenido una personalidad fuerte”.
¿Cómo encuentra tranquilidad en momentos determinantes de una competencia?
“Gracias a la experiencia ganada. Siempre trato de estar relajada para realizar bien cada disparo. Esto lo he logrado coloreando o leyendo libros, charlando con mis compañeros y pensando en cosas positivas, sin enfocarme en los errores”.
La coreana Yun Ok Hee tiene marca de más días -1.195- en el primer lugar del ranquin mundial (2008-2013). Usted suma 1.033. ¿Con la competitividad que hay, cree que la superará?
“Para ese objetivo hay metas a corto plazo. Tengo la medalla de oro mundial en la mira, esta me permitiría sumar puntos importantes para conseguirlo”.
De hecho usted dice que quiere romper el récord mundial de 718 puntos, sobre 720, en poder del estadounidense Braden Gellenthien ¿de qué depende?
“Me enfocó primero en romper el récord mundial femenino, el cual está en mi poder con 713 puntos. Es algo difícil. Se necesita de tranquilidad mental y que las condiciones del clima se presten. Este año ese factor ha sido determinante en las competencias, pero sigo entrenando fuerte para batirla. Hacer más de 718 creo que se demorará por ahí dos o tres años. Es casi imposible, pero se puede”.
Hace un gran esfuerzo visual, ¿requiere de tratamiento especial para cuidar los ojos?
“Tengo problemas en los ojos. Uso lentes de contacto, tengo miopía y astigmatismo. Cuando era pequeña sufrí de estrabismo. Pero no me han afectado casi para disparar gracias al buen tratamiento”.
¿Qué sacrificios ha hecho para poder rendir en este deporte?
“Suspender mis estudios de Medicina. Este año debería de graduarme; voy en la mitad de la carrera. Por fortuna en la universidad me han apoyado, han sido compresivos conmigo. Espero graduarme, especializarme y seguir disparando”.
Usted lo ha logrado casi todo en la modalidad de compuesto, ¿ha pensado en cambiarse a la de recurvo, que es olímpica?
“El planteamiento de pasarme a recurvo estuvo por un tiempo pero nos dimos cuenta de que era una decisión apresurada. Determinamos que era mejor quedarme en compuesto que es mi fuerte, disfrutar mi momento. Si algún día se da el cambio, pues bienvenido, por ahora esa idea está descartada”.
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