De la Calle asumió el riesgo de pasar de ser el jefe negociador en La Habana a candidato presidencial.
Reactivó esta semana sus correrías.
Humberto de la Calle es la esperanza del Partido Liberal para recuperar su gloria. No tienen presidente propio desde 1994, y ese último gobierno casi los desaparece. Luego de 12 años de sequía, volvieron a regodearse con el poder, al lado de Juan Manuel Santos.
En el Congreso, los ‘rojos’ allanaron el terreno para el Acuerdo de paz con la Farc, abanderaron las Ley de Víctimas y Restitución de Tierras y, como si fuera poco, uno de los suyos fue el jefe negociador del Gobierno. Y como Santos les dijo que seguía siendo liberal, se sintieron con el legítimo derecho de heredarle al Nobel.
De la Calle fue el rostro de un proyecto nacional que convocó en el plebiscito a todos los partidos, excepto el Centro Democrático, era la carta, pero hoy su candidatura,...