Los penales en el fútbol son ese momento que nadie se quiere perder, muy disfrutable de ver, eso sí, siempre y cuando ninguno de los dos equipos en duelo sea el que uno apoya. En este apartado tan especial del deporte existen dos protagonistas: el cobrador, que busca convertir, y el guardián del arco, sobre quien recaen todas las esperanzas de su equipo.
El penal puede sancionarse como castigo por una falta cometida dentro del área propia, que mide 16,5 metros de largo por 40,3 de ancho. Allí, el valor de una atajada —si llega a producirse— depende del contexto del partido, determinado principalmente por el tiempo de juego y el marcador.
La otra cara de la moneda es la tanda de penales. Para algunos, una cuestión de suerte; para otros, una instancia que se estudia y se prepara. Lo cierto es que son estas definiciones las que agrandan el mito de los grandes arqueros. Repasemos a los antipenales de Norteamérica 2026.
Especialistas de África y árabes
Si se habla de arqueros antipenales, es imposible dejar por fuera, al menos en los dos últimos Mundiales, el nombre de Yassine Bono. El guardameta marroquí fue fundamental para su selección en la tanda de penales contra Países Bajos, en Monterrey, por los dieciseisavos de final. El actual portero del Al-Hilal atajó un cobro de Crysencio Summerville y provocó que los neerlandeses erraran otros dos.
Ya en los cuartos de final se enfrentó cara a cara con quien, quizá, es el mejor futbolista del mundo: Kylian Mbappé. Bono adivinó el cobro del francés y, aunque Marruecos no pudo superar la eliminatoria ante los galos, dejó un histórico registro de siete penales no convertidos de los nueve que le ejecutaron en los dos Mundiales que disputó.
Egipto también regaló una grata sorpresa con Mostafa Shobeir, arquero de 26 años al servicio del Al Ahly, el club más laureado de ese país y de África. Lo llamativo de su actuación, además de los dos penales que atajó durante el Mundial, fue la categoría de los rivales a los que les ganó el duelo. En la última fecha de la fase de grupos, cuando Egipto se jugaba la clasificación frente a Irán, detuvo un penal de Mehdi Taremi, delantero de talla mundial y máxima figura iraní. Además, fue determinante para eliminar a Australia en la tanda de penales. Aunque no detuvo ningún cobro, adivinó tres de los cuatro remates, condicionando a los pateadores que fallaron en dos oportunidades.
Por último, en el partido en el que Egipto sorprendió al mundo pese a caer sobre el final frente a Argentina, le atajó un penal a Lionel Messi a los 21 minutos, un sueño para cualquier arquero.
Una de las principales características de estos guardametas es su envergadura, que les permite cubrir una mayor porción del arco al extender sus extremidades. Esto resulta especialmente evidente en Bono, con sus 1,95 metros de estatura, mientras que Shobeir mide 1,85 metros. “La composición física puede ayudarlos, sumada a una buena flexibilidad, lo que favorece la posibilidad de atajar más balones desde el punto penal”, explicó Carlos Navarrete, exdirector técnico antioqueño.
Gigantes de Suiza y Paraguay
Antes de iniciar la Copa del Mundo, pocos imaginaban a Suiza en los cuartos de final o a Paraguay eliminando a una tetracampeona mundial como Alemania. Sin embargo, ambos lograron esas hazañas gracias a las extraordinarias actuaciones de Gregor Kobel y Orlando Gill.
Este último, arquero de San Lorenzo de Almagro y dueño de una estatura de 1,99 metros, firmó un Mundial memorable. Su actuación más recordada llegó en el arco norte del estadio de Boston. Allí, tras 120 minutos de intenso sufrimiento, la Paraguay de Gustavo Alfaro se enfrentó a Alemania en la tanda de penales. Del otro lado estaba nada menos que Manuel Neuer. Gill detuvo dos cobros de figuras como Kai Havertz y Joshua Kimmich. Neuer atajó uno, pero no le alcanzó para superar al gigante paraguayo.
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Kobel, por su parte, demostró toda su jerarquía. El arquero del Borussia Dortmund, donde milita desde hace más de cinco años, y sus 1,95 metros de estatura le permitieron imponerse mentalmente a los cobradores de la Selección Colombia. En Suiza siempre recordarán el penal que le atajó a Juan Camilo “Cucho” Hernández, un remate que bien pudo haber sido el más difícil de detener en todo el Mundial por la precisión con la que fue ejecutado.
Y si de gloria e historia se habla, también hay que mencionar el penal que Ørjan Nyland le atajó a Bruno Guimarães en el partido en el que Noruega derrotó 2-1 a Brasil y lo eliminó en el estadio de Nueva York, ante más de 80.000 espectadores. El arquero noruego cerró aquella noche con cinco atajadas de alta exigencia.
- ¿Qué arquero tuvo el mejor rendimiento en los penales durante el Mundial 2026?
- Yassine Bono fue uno de los arqueros más destacados desde el punto penal. El marroquí acumuló un registro de siete penales no convertidos de los nueve que le ejecutaron entre los dos últimos Mundiales, además de detener un cobro a Kylian Mbappé en los cuartos de final.
- ¿Por qué la estatura puede ser una ventaja para los arqueros en los penales?
- De acuerdo con el análisis citado en la noticia, una mayor estatura permite cubrir una porción más amplia del arco al extender brazos y piernas. Esa ventaja física, combinada con flexibilidad y capacidad de reacción, puede aumentar las posibilidades de detener un penal.
- ¿Qué porteros fueron las grandes revelaciones en las tandas de penales del Mundial 2026?
- Yassine Bono (Marruecos), Mostafa Shobeir (Egipto), Gregor Kobel (Suiza), Orlando Gill (Paraguay) y Ørjan Nyland (Noruega) como los arqueros más sobresalientes por sus intervenciones decisivas desde el punto penal durante el torneo.