Alemania se ve cada vez más a sí misma como el único adulto de Europa, responsable por alinear a niños caprichosos para mantener a la familia unida.
Las razones son de peso: está alentado por finanzas sólidas, exportaciones crecientes (se mantiene como el segundo mayor exportador mundial) y uno de los desempleos más bajos de la zona euro.
"Los políticos alemanes llevan su estatus con entusiasmo. Les dicen a los otros países de la zona euro cómo manejar sus economías, citando Alemania como un modelo para la unión monetaria como un todo", aseguró Simon Tilford, el economista jefe del Centro para la Reforma Europea, en la última edición del boletín del centro de estudios con sede en Londres.
Sin embargo, analistas coinciden en que los "niños" no lo están disfrutando. Algunos, como los chipriotas, los griegos y muchos italianos y españoles, están abiertamente resentidos con "Mutti" (mamá), como funcionarios de Berlín llaman privadamente a la canciller Angela Merkel.
El último episodio de indignación en el sur de Europa lo protagonizaron las duras condiciones impuestas por Berlín para el rescate a Chipre. Algunos llegaron a comparar a Merkel con Adolfo Hitler.
"Es como en la escuela. Cuando uno saca mejores notas, los que están atravesando dificultades tienen un poco de envidia", dijo el ministro de Finanzas alemán Wolgang Schäuble en la cadena pública ZDF.
Otros, como los franceses, están enojados, argumentando que su receta de una contracción fiscal simultánea en toda Europa está profundizando la recesión y aumentando el desempleo y que podría convertir la crisis de deuda soberana en un tsunami social y político.
"Prolongar la austeridad hoy tiene el riesgo de no lograr una reducción en los déficits pero la certeza de volver a los gobiernos impopulares para que los populistas se los devoren cuando llegue el momento", advirtió el presidente francés, Francois Hollande, la semana pasada.
Pero desde Merkel hacia abajo, los líderes alemanes sienten que los franceses no han tomado la medida de la crisis que Europa y su propia economía enfrentan.
¿Pero cómo se explica ese sentimiento parental alemán?
Si bien Alemania tiene una responsabilidad para la supervivencia del área de moneda única como su mayor y más dinámica economía, Tilford explicó que al ser los principales contribuyentes en los rescates, tienen más que perder en cualquier colapso de la unión monetaria.
"Por esa razón deben asegurar que sus socios reduzcan sus déficits, implementen reformas y eviten los errores que podrían hundir al euro", explicó el economista.
Por eso, sostienen analistas, la insistencia de Berlín en involucrar al Fondo Monetario Internacional en todos los rescates financieros de la zona euro y su propio deseo de jugar al policía malo, incluso si eso significa que Merkel sea representada siendo quemada en una efigie o vestida con el uniforme nazi por manifestantes.
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