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HISTÓRICO
Gabriel Jaramillo critica el trabajo del tenis en el país
Por SANTIAGO HERNÁNDEZ HENAO | Publicado el 10 de agosto de 2013
Tuvo en sus manos a Andre Agassi, Pete Sampras, Mónica Seles y Maria Sharapova. Es Gabriel Jaramillo, o Gabe, instructor de tenis de estrellas, que recién estuvo en Medellín, y que se preocupa por el tenis local.

Fue la mano derecha de Nick Bolletieri, dueño de la academia más famosa del mundo. Y allí tuvo ocho jugadores que llegaron a número uno del mundo.

¿Qué le falta a Colombia para tener a un gran top?
"Desde la base hay problemas, pues cada entrenador tiene su método, y no están unificados en los conceptos. Cada quien trabaja a su manera la técnica, y hasta el lenguaje. Sacar bastantes jugadores es difícil, y no es cuestión de patrocinio".

Pero acá hay pocos patrocinadores...
"No es solo eso. En Argentina hay menos apoyo económico, pero tienen un sistema que hace que salgan jugadores, en cantidad. En España, por ejemplo, trabajan más lo físico y mental, no es solo de buscar quién pague los viajes".

¿El talento va más allá de los países y de su cultura?
"De todo. Hay rasgos que determinan, más allá del talento, y su determinación y si tienen el potencial. Si un niño le pega sin miedo a la bola, tiene como convertirse en alguien grande. Mírale como juega un match-point y verás si puede ser un número uno. El talento sale del volumen, de las repeticiones de los golpes".

Acá juegan 20 niños en una sola cancha, ¿se pueden sacar así?
"Difícilmente. Es uno de los grandes problemas en Medellín. Con una docena por cancha es duro enamorar a un chico. Para sacar top debes tenerlos contentos y jugando".

Entonces, ¿no es un buen momento del tenis nacional?
"Estamos muy bien representados. El trabajo de Colsanitas, de empresarios como Jhann Fontalvo, y jugadores que se han dado en la labor de sacar a tenistas adelante. Es un grupo interesante, pero nos contentamos con ser 80. Hay que buscar sacar un número uno".

¿Qué tenían esos número uno suyos en común?
"La dedicación y las ganas de ser el mejor. Y que le pegaban a esa bola, a ganar o perder, pero con la de ellos. Para pasar la bola hay muchos".

¿Qué hace número 1 a una Sharapova y no a una colombiana, por ejemplo?
"Un día María, con 13 años, perdió en un Orange Bowl con la francesa Bartoli. Al otro día me dijo que no quería ganarle a ella, sino a Venus Williams, que era la uno del mundo. La determinación. Primero, Emiliana Arango (antioqueña, 13 años) quería ganarle a su compañera de equipo ( Sofía Múnera ), hoy quiere ser la mejor. Así sí se puede trabajar".