Según el Dane, la construcción, con un crecimiento del 17,2 por ciento, se mantiene como el sector que jalona la economía colombiana, relevando a la minería que marcha a un ritmo relativamente bajo, 5,6 por ciento.
Mientras que la construcción responde favorablemente a los estímulos que recibe del Gobierno y al creciente gasto público en obras de infraestructura, la minería se ha visto afectada por la baja en el precio internacional de las materias primas, el menor ritmo de crecimiento de las economías emergentes y los problemas internos que aquejan al sector, como los paros, los atentados y la falta de claridad en las reglas de juego.
Lamentablemente, en el país se ha creado una actitud hostil frente al desarrollo minero, la cual entorpece el avance de esta actividad.
Los vacíos institucionales y la falta de logros más contundentes en esta materia afectan la creación de un marco de políticas que asegure un desarrollo sustentable y responsable de la minería. Ojalá que prontamente el Gobierno presente avances ciertos que corrijan los errores del pasado, pues el país tiene en el sector una importante fuente de crecimiento.
Dado el efecto significativo que tiene la construcción, incluidas las obras civiles, sobre el empleo y otros sectores, como el industrial, cabe esperar que se mantengan los estímulos mientras se fortalecen las otras actividades productivas, como la industria y la agricultura, que son las llamadas a garantizar un crecimiento más sólido de la economía.
El sector agrícola mantiene tasas altas de crecimiento (6,1 por ciento) gracias, principalmente, al aumento de la producción cafetera. En los demás renglones agrícolas, aunque se registran mejores desempeños, aún no se consolida una senda de crecimiento más acorde con sus potenciales.
Otros sectores, como el comercio y el financiero, mantienen, como ha ocurrido en los últimos tiempos, buenos niveles de actividad, 5,6 y 6,0 por ciento. Esto hace que, al momento, el crecimiento de la economía sea más equilibrado y tenga en el mercado interno su principal puntal.
Un dato importante y que muestra cómo los estímulos derivados de la estrategia de crecimiento implementada a través del PIPE vienen dando resultados es el aumento del 3,3 por ciento del sector industrial.
Luego de que durante el año pasado la actividad manufacturera presentara crecimientos negativos, pareciera que esta finalmente entra en terreno positivo, lo que tiene efectos muy favorables sobre la economía y, en particular, sobre el empleo.
El desarrollo sostenido de la industria debería ser un propósito de la administración Santos para este segundo período de gobierno. Para ello es necesario implementar, de la mano de los gremios del sector, una política industrial moderna y eficaz que le dé un impulso definitivo a esta actividad.
Es importante que en el Plan de Desarrollo 2014-2018 queden plasmadas las políticas sectoriales y los marcos institucionales que deberán implementarse para asegurarle al país un crecimiento continuo y alto de la economía, el cual sirva de cimiento para la generación de empleo, la reducción de la pobreza y el progreso de la clase media.
El crecimiento es sostenible si la tasa de cambio sigue bajo control
Por Mauricio Cabrera
Consultor económico
La mayoría de los analistas estaban esperando un buen comportamiento de la economía en el primer trimestre del año, alrededor del 5,3 o 5,4, pero el resultado fue una sorpresa.
Es claro que la economía colombiana está recuperando su crecimiento, que está acelerándose, comparado con el mismo período del año pasado cuando la industria y la minería tuvieron un comportamiento muy malo como consecuencia de los paros y las huelgas.
Esto nos puede indicar que la economía sí está en una senda de crecimiento superior al 5,0 por ciento, aunque dudo que llegue al 6,0 al final del año.
En el caso de la industria está en un proceso de recuperación, aunque no ha vuelto a los niveles que tenía en el año 2011. Va a influir mucho lo que pase con la tasa de cambio, pues su comportamiento estuvo muy influenciado por lo sucedido con el dólar desde el fin de año, pero desde marzo hemos visto que las cosas han empezado a cambiar con la revaluación.
Yo creo que el crecimiento se mantendrá si se continúa con el ritmo de construcción y de inversión en infraestructura, pero lo que considero que definitivamente hay que mantener para no perder el impulso es el buen manejo de la tasa de cambio, pues la revaluación le pasa una cuenta de cobro muy alta a los productores industriales y agropecuarios.