Barack Obama, presidente electo de Estados Unidos, recibió mayoritariamente el voto hispano en las elecciones del martes, un apoyo que contribuyó fuertemente a su decisiva victoria frente al republicano John McCain.
Prácticamente dos de cada tres hispanos (más del 60 por ciento) votaron por Obama, lo que representa un importante avance frente al 53 por ciento que respaldó hace cuatro años al candidato demócrata John Kerry.
El 67 por ciento de votantes hispanos apoyó a Obama contra un 30 por ciento de McCain. Hace cuatro años, el presidente republicano George W. Bush, quien buscaba la reelección, obtuvo alrededor del 40 por ciento de las preferencias hispanas.
En encuestas previas, hasta un 80 por ciento de hispanos dijo que desaprobaba la gestión de Bush, lo que puede haber sido un factor importante para la caída de McCain entre los latinos.
Uno de cada 10 votantes (o el 10 por ciento) en la jornada fue de origen hispano, lo cual hace un récord de participación en una elección presidencial para este grupo que conforma hasta un 15 por ciento- equivalente a 45 millones de personas- de la población estadounidense.
No todos los hispanos votan: para hacerlo se requiere ser ciudadano estadounidense y mayor de 18 años.
En las elecciones del 2004 _cuando Bush resultó reelegido por cuatro años más y parte del voto hispano se había "fugado" de las filas demócratas-, se veía ya la tendencia al alza, con un -6,03 por ciento, comparado con 5,3 por ciento del 2000 y 4,69 por ciento de 1996.
Los resultados preliminares se basan en encuestas a la salida de centros de votación y por teléfono a 13.006 personas que votaron anticipadamente. Los sondeos fueron realizados por Edison Media Research y Mitofsky International para The Associated Press y estaciones de televisión en 300 distritos electorales. El margen de error es de más o menos un punto porcentual.
Entre los electores que votaron por primera vez, uno de cada cinco (el 20 por ciento) fue de origen hispano; casi dos tercios de ellos (un 60%) tenía menos de 30 años de edad.
En algunos estados con alta población de origen hispano el voto de este grupo favoreció también al candidato demócrata.
En Arizona, el estado de McCain, el 61 por ciento de hispanos votó por Obama y el 37 por ciento por McCain.
En la Florida, donde Bush obtuvo hace ocho años una polémica victoria que le dio la presidencia frente al demócrata Al Gore, el voto hispano -conformado fuertemente por los exiliados cubanos, que apoyan tradicionalmente al Partido Republicano- fue favorable para Obama por proporción de 57-42.
Las elecciones de la jornada se presentaron después de meses de fracasados esfuerzos en el Congreso para aprobar una reforma migratoria. McCain, un promotor de esa reforma, puede haber resultado contradictoriamente desfavorecido por el voto hispano debido a la forma en que legisladores de su partido bloquearon la iniciativa hasta en dos oportunidades.
Con ese precedente, más los efectos devastadores de la guerra en Irak en familias hispanas, la crisis financiera y la necesidad de empleos y mejores servicios de educación y salud, el instituto de estudios hispanos Pew Hispanic Center, de Washington, anticipó que este martes se debería esperar una participación récord de votantes hispanos, de hasta un 9 por ciento.
Seis de cada 10 votantes en general dijeron que acudieron a votar preocupados por la economía de la nación y en esa misma proporción apoyaron a Obama. Otros temas como Irak, energía, terrorismo y servicios de salud preocuparon solamente a uno de cada 10 votantes.
Bush resultó favorecido en el 2004 por el voto hispano debido a sus planes de promover la reforma migratoria, entre otros ofrecimientos.
Según la universidad George Washington, de la capital, el 68 por ciento de hispanos dijo que votaría por Obama y el 27 por ciento por McCain.
La proporción era casi igual al 3-1 de Pew en favor también de Obama.
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