Adrián Hinojosa, un niño de 8 años diagnosticado con sarcoma de Ewing o cáncer en los huesos, fue el rey de la plaza de toros de Valencia (España) el sábado pasado.
En las fotos, Adrían desfila en la arena sobre los hombros de un torero, con un sombrero negro de ala ancha entre las manos. Todos lo aplauden. Cuando grande, si logra superar la dura enfermedad que ya empezó a hacer metástasis en sus pulmones, quiere ser como él.
Ese sábado, el papá de Adrián le dio el mejor regalo que pueden hacerle a un niño amante de los toros de lidia: un festival taurino solo para él. Bueno, para él y para los otros niños con cáncer de la Fundación de Oncohematología Infantil.
El dinero que lograron recolectar con las corridas -la entrada costaba 20 euros- servirá para ayudar a los niños enfermos de la Fundación, que son “muchos más de lo que piensa la gente”, dijo Eduardo Hinojosa, el papá de Adrián, al diario El Español.
A pesar del carácter altruista del evento, una usuaria de la red social Facebook dejó a todos -taurinos o antitaurinos- atónitos con sus comentarios.
“¿Que qué opino? Yo no voy a ser políticamente correcta. Qué va. Que se muera, que se muera ya. Un niño enfermo que quiere curarse para matar herbívoros inocentes y sanos que también quieren vivir. ¡Anda yaaaa! Adrián, vas a morir”, publicó una mujer llamada Aizpea Etxezarraga, cuyo perfil fue eliminado de la red social.
El comentario, por supuesto, causó indignación y desencadenó un debate en las redes sobre los límites de los defensores de los animales.
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