Israel bombardeó este viernes el sur y el centro de la Franja de Gaza, al tiempo que Egipto se prepara para recibir a una delegación del movimiento islamista Hamás para discutir nuevas propuestas para detener la guerra en el asediado territorio palestino.
El ejército israelí indicó que sus fuerzas “están ampliando la operación en Jan Yunis”, en el sur de Gaza y que “eliminaron a decenas de terroristas” en todo el territorio en las últimas 24 horas.
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Imágenes de AFPTV mostraban humo sobre Rafah, en la frontera sur con Egipto, tras nuevos ataques a primera hora del viernes.
La oficina de derechos humanos de la ONU indicó el jueves que otros 100.000 desplazados llegaron los últimos días a la abarrotada Rafah, tras la intensificación de los combates alrededor de Deir al Balah y Jan Yunis. En Deir al Balah, los palestinos acudían al hospital Al Aqsa para identificar los cadáveres de sus familiares.
En el exterior, una mujere lloraba mientras sostenía los cuerpos de sus gemelos, que murieron en un ataque israelí el jueves. “La casa fue bombardeada y los escombros cayeron sobre los niños el 28 de diciembre, el día de su cumpleaños”, contó.
La guerra en Gaza fue desencadenada por el sangriento ataque de Hamás del 7 de octubre en Israel, que dejó unos 1.140 muertos, en su mayoría civiles, según un recuento de AFP basado en cifras de las autoridades israelíes.
Unos 250 rehenes fueron tomados en el ataque y alrededor de la mitad continúan en cautiverio. En respuesta, Israel prometió destruir a Hamás y lanzó una intensa ofensiva aérea y terrestre que ha dejado al menos 21.507 muertos, en su mayoría mujeres y niños, según el último balance del Ministerio de Salud de Hamás, en el poder en Gaza.
A su vez, el ejército israelí indicó que 168 de sus soldados murieron en la guerra contra este movimiento islamista, calificado como grupo “terrorista” por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea.
Poca comida y “muy cara”
Más de 80 % de los 2,4 millones de habitantes de Gaza han sido desplazados, según la ONU, y viven hacinados en albergues o en carpas improvisadas alrededor de Rafah.
Desde que Israel impuso un asedio total a Gaza el 9 de octubre, los habitantes sufren una carencia de comida, agua, combustible y medicamento, aliviada esporádicamente por las caravanas humanitarias que ingresan principalmente desde Egipto.
La agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA) afirmó el viernes que el ejército israelí disparó contra uno de sus convoyes de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza el jueves, sin causar víctimas.
Residentes y desplazados en Rafah se agolparon en un mercado para comprar alimentos, como fruta fresca, huevos y carne, transportados en camión la noche anterior desde Egipto.
“Es la primera vez que entran en Gaza huevos y algunos tipos de fruta procedentes de Egipto”, afirmó el vendedor Muntasser al Shaer.
Entre tanto, el responsable de la ayuda humanitaria de la ONU Martin Griffiths denunció en la red social X (antes Twitter) “una situación imposible para la población de Gaza y para quienes intentan ayudarles”.
“¿Creen que es fácil llevar ayuda a Gaza? Piénsenlo otra vez”, escribió.
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