La presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán en Milán-Cortina, ha generado un creciente malestar político y ciudadano en Italia. Legisladores, alcaldes y exfuncionarios han pedido al Gobierno limitar o impedir su participación, al considerar que la agencia arrastra antecedentes polémicos por sus operativos migratorios en territorio estadounidense.
El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. UU. confirmará que la división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) apoyará labores de seguridad durante el evento. Sin embargo, aclaró que no se realizarán controles migratorios ni operativos policiales en Italia. Según Washington, su función será de coordinación y análisis de riesgos junto al Servicio de Seguridad Diplomática y las autoridades locales.
Pese a esas explicaciones, el anuncio no ha calmado las críticas. El alcalde de Milán, Giuseppe Sala,fue tajante: aseguró que la ciudad “no necesita a ICE” y calificó a la agencia como una “milicia que mata”, en referencia a recientes tiroteos mortales ocurridos durante operativos en Estados Unidos. “No son bienvenidos en Milán”, afirmó en declaraciones a la radio local.
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