Hasta el pasado 19 de agosto el Bitcoin (criptomoneda más importante del mercado digital) tenía una cotización cercana a los 11.000 dólares. De hecho el pasado 6 de agosto se situó en los 12.222 dólares, precio más alto del año. Sin embargo, durante la jornada de ayer volvió a caer por debajo de los 10.000 dólares.
Entre las causas más importantes se tienen en cuenta una creciente desconfianza sobre divisas menos tradicionales a razón del cierre comercial entre Estados Unidos y China. Sumado a esto, sigue siendo, según expertos, un activo que no ofrece un colchón ante la volatilidad del mercado tradicional.
“No pasa lo mismo que con el oro, por ejemplo. Es un mercado alterno que responde a otras lógicas y por ende genera las fluctuaciones que se pueden dar con monedas tradicionales como el dólar en mercados como la Bolsa de Nueva York, por ejemplo”, dijo Raúl Ávila, profesor de economía en la Universidad Nacional (ver Origen).
Si se revisan los datos de la divisa digital, su valor en 2019 ha perdido el 18 % en apenas un mes y medio, y las proyecciones no parecen ser las mejores de cara a lo que podría ocurrir en los últimos cuatro meses del año.
Lo que viene
Bajo ese panorama todavía parece remota la posibilidad de tener una moneda virtual cotizándose a 100.000 dólares, previsión que el mercado está esperando desde mitad de este año y que incluso en su momento fue confirmada por Murad Mahmudov, exanalista de Goldman Sachs.
Ramón Javier Mesa, profesor de economía en la Universidad de Antioquia, cree que la volatilidad en este tipo de monedas se incrementa en la medida en que carece de regulación. “De ahí que quede muy difícil saber con exactitud cuáles son los determinantes que hacen que las criptomonedas suban su cotización, o por el contrario caigan de manera estrepitosa”.
Añade Mesa que bajo ese escenario se entiende que las inversiones internacionales sigan haciéndose en divisas más estables, reconocidas y sobre las cuales se pueda generar una mayor trazabilidad; es decir, conocer aquellos fenómenos que pueden hacer que el valor de esas monedas suba o baje.
Y finalmente, lo que pase con la Lira de Facebook será detonante para el comportamiento de las divisas digitales una vez se termine este año. En ese camino, la criptomoneda desarrollada por la red social parece no tener un futuro promisorio.
Primero fue el sistema financiero de Estados Unidos el que pidió revisar los procesos que estaba llevando a cabo Facebook para la puesta en marcha de su plan, el llamado de atención hizo que esta red social parara la circulación de la moneda.
Por ahora, la Unión Europea tiene en estudio a Lira por lo que se consideran “prácticas anticompetitivas” que podrían poner en riesgo el normal funcionamiento del mercado de la zona .