El Hospital Alma Máter y la Clínica Cardiovid le suspendieron temporalmente sus servicios a la Nueva EPS, a raíz de las crecientes deudas que esa promotora en control del Gobierno Nacional acumula con la red hospitalaria del departamento.
Una de las medidas más drásticas la tomó el hospital de la Universidad de Antioquia, que desde el pasado 8 de abril le notificó por escrito al gerente regional de esa EPS, Carlos Andrés Vasco Álvarez, la cancelación de varios servicios.
Le puede interesar: Héctor sufrió un aneurisma y lleva 45 días en hospital de Antioquia esperando que la Nueva EPS lo remita
En dicha comunicación, el hospital le reclamó a la EPS no estar respondiendo por una cartera de $53.878 millones, cuyo impago tiene contra las cuerdas a esa institución para garantizar su normal funcionamiento.
Dentro de las medidas adoptadas ese miércoles, la institución señaló que se encontraba la cancelación de 485 servicios ambulatorios, la remisión de 223 pacientes de Nueva EPS internados en esa institución a otros hospitales, la suspensión de la atención a 1.154 pacientes cobijados por un programa para la atención en casa de enfermedades crónicas, la suspensión del agendamiento de servicios ambulatorios a pacientes de esa EPS, entre otros.
En días recientes, las organizaciones que agremian al personal médico de la institución también elevaron su voz de protesta por la situación, señalando que el hospital está colgado en el pago de la nómina de enfermeros, médicos y especialistas.
Lea también: “Plata sí han tenido, otra cosa es que la derrocharan en corrupción”: alcalde de Medellín sobre ultimátum a ministros de Petro
Con corte al pasado 9 de abril, los profesionales señalaron que aún les debían el 45% del pago de enero y los salarios de febrero y marzo, así como los aportes a salud y pensiones de esos meses.
De igual forma, el grupo de Traumatología y Ortopedia denunció que la institución está trabajando con insumos limitados en áreas como urgencias, internación y cirugía, poniendo en riesgo la adecuada atención de los pacientes.
Entre tanto, por el lado de la Clínica Cardiovid —antes Clínica Cardiovascular— la institución también informó desde el pasado 10 de abril que suspendió temporalmente su atención a los pacientes de la Nueva EPS, también por el incumplimiento en los pagos.
En medio de esta situación, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, cuestionó duramente al Gobierno Nacional por su manejo del sistema de salud y señaló que durante los últimos días los servicios de urgencias en la capital antioqueña han estado con entre un 150% y 250% de sobreocupación.
Siga leyendo: ¿Retaliación? SuperSalud inició auditoría al Hospital San Rafael tras choque entre su gerente y el ministro de Salud
“El sistema de salud está tocando fondo. La gente se está muriendo por falta de atención. Lo que está pasando con la salud en Medellín y Colombia es gravísimo”, denunció el mandatario local, quien responsabilizó de esa situación al Gobierno Nacional, esa EPS intervenida y a la Adres (Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud) por no estar garantizando el correcto flujo de recursos a través del sistema.
Gutiérrez recordó que, sin importar la orden de un juez, el Gobierno Nacional no ha garantizado que las EPS que ha ido poniendo bajo su control durante los últimos años se pongan al día con los pagos.
“Esto es una crisis humanitaria, hoy el gobierno Petro está incumpliendo una orden judicial, se burlan de la justicia. Con la salud y la vida de la gente no se juega. Petro usted debe responder por las muertes ocasionadas por la crisis de salud”, agregó, instando a entes de control como la Procuraduría, la Contraloría General de la República y hasta la Fiscalía a revisar la situación y tomar las acciones a las que haya lugar.
A pesar de la suspensión de servicios y las recurrentes denuncias de otros hospitales que están pasando por los mismos problemas financieros, la Adres se refirió a la situación y calificó de falsas las declaraciones del alcalde, amenazándolo con demandarlo por difamación.
Más allá de esa polémica, lo cierto es que los pasivos que vienen acumulando las EPS especialmente en Antioquia siguen creciendo.
A comienzos de este año, el más reciente balance fue entregado por la Secretaría de Salud de Antioquia, que denunció que la deuda de las EPS hacia la red pública y privada del departamento ya se ubicaba en los $8 billones.
De acuerdo con ese balance, la deuda de Savia Salud, Nueva EPS y Coosalud con la red pública era de $1,1 billones y con la red privada de $3,8 billones.