La aerolínea de bajo costo Wingo ha venido ocupando espacios que dejó la crisis de varias low cost en la región. Con una estrategia gradual, la compañía ha recuperado rutas, reconectado capitales y regiones, y reducido la dependencia de Bogotá como único gran nodo aéreo del país.
La apuesta es llevar conectividad directa a las regiones y evitar que todo el tráfico pase por aeropuertos congestionados, así lo dio a conocer Jorge Jiménez, vicepresidente Comercial y de Planeación de Wingo, en entrevista con EL COLOMBIANO.
El directivo confirmó que el foco de los últimos años, y especialmente de 2025, fue doble: consolidar la operación existente y abrir nuevas rutas. “Eso implicó reforzar itinerarios donde ya había demanda y lanzar nuevos destinos, siempre con la premisa de descentralizar el tráfico desde Bogotá”.
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Un caso emblemático de esta estrategia es Bucaramanga. Desde allí, Wingo lanzó recientemente tres rutas domésticas, incluyendo una a Medellín; y una internacional, contribuyendo a descongestionar Bogotá y a fortalecer la conectividad regional.
“Las operaciones comienzan operación en marzo, y los primeros resultados comerciales han sido positivos, con buenos niveles de venta desde su anuncio”, destacó Jiménez.
Para la aerolínea, estar más presente en las regiones no es solo un discurso, es una decisión operativa basada en datos de demanda y ocupación, con una recepción favorable por parte de los viajeros.
Balance 2025: crecimiento de pasajeros y ocupaciones altas
El cierre de 2025 dejó cifras sólidas para Wingo. La aerolínea transportó 3,6 millones de pasajeros, lo que representa un crecimiento del 11 % frente a 2024.
“Este desempeño estuvo apalancado en una propuesta de valor basada en tres pilares: precios bajos, un producto confiable y una experiencia empática para el viajero”, señaló el vicepresidente Comercial.
Jiménez insistió en que bajo costo no significa bajo servicio. El objetivo es ofrecer “un gran producto por un bajo precio”, complementado con activaciones de marca como el “Destino Oculto” y experiencias a bordo junto a aliados comerciales.
Medellín, segundo gran hub y motor del crecimiento de Wingo
Medellín se consolidó en 2025 como uno de los pilares de la red de Wingo. De los 3,6 millones de pasajeros transportados el año pasado, 1,3 millones correspondieron a rutas desde y hacia la capital antioqueña, un crecimiento del 15% anual.
Hoy, más del 30% de la operación de la aerolínea se concentra en esta ciudad.
Además de la oferta comercial, “Medellín funciona como base operativa, allí están asignadas varias aeronaves y tripulaciones, lo que refuerza su papel estratégico como segunda ciudad más importante después de Bogotá”.
En rutas domésticas, Jiménez precisó que Wingo reportó niveles de ocupación superiores al promedio de la industria, “una señal de eficiencia operativa y buen ajuste entre oferta y demanda”.
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Medellín seguirá siendo clave en esa estrategia. Hoy, Wingo opera desde esta ciudad cinco destinos domésticos: Bogotá, Cartagena, Santa Marta, Barranquilla y Bucaramanga.
En el frente internacional, conecta con ocho destinos: Aruba, Cancún, Ciudad de Panamá, Punta Cana, Santo Domingo, Curazao, San José y Caracas.
Precisamente, la reapertura de la ruta Caracas–Medellín es una de las novedades más relevantes de 2026. “Wingo es la única aerolínea colombiana que opera este trayecto, pensado para atender a una amplia comunidad venezolana en el país. La ruta comenzará a operar en marzo”.
Nuevas rutas internacionales y disciplina en la capacidad
Durante 2025, Wingo también amplió su red internacional. En el primer semestre lanzó rutas como Bucaramanga-Santa Marta, y en el segundo semestre inauguró Bogotá-Ciudad de Guatemala, y también Bogotá-Jamaica, convirtiéndose en la única aerolínea con vuelo directo entre Colombia y ese país.
“Detrás de cada nueva frecuencia hay un análisis riguroso. La aerolínea monitorea de forma permanente la oferta de sillas y la demanda de pasajeros, con información pública de la Aeronáutica Civil”, dijo Jimérez.
A renglón seguido, añadió que, cuando las rutas muestran altos niveles de ocupación, se justifica aumentar frecuencias; cuando no, se ajusta la capacidad. “La consigna es crecer, pero con disciplina”.
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Proyecciones 2026: más pasajeros y foco doméstico
De cara a 2026, Wingo ya anunció refuerzos importantes. En la ruta Bogotá–Medellín, por ejemplo, sumará cerca de 10 frecuencias semanales, hasta llegar a unas 39 o 40.
También crecerá en Bogotá–Cali y reforzará rutas como Bogotá–Cartagena, Bogotá–Santa Marta, Bogotá–Bucaramanga y Medellín–Cartagena.
“Este aumento de frecuencias no solo responde a la demanda, sino que facilita la conexión entre regiones. Para conectar ciudades como Bucaramanga con Barranquilla, Cartagena o Medellín, los aviones deben llegar desde hubs como Bogotá o Medellín. De ahí la importancia de fortalecer esas rutas troncales”, aclaró el directivo.
Para 2026, Wingo proyecta transportar 4,2 millones de pasajeros. Cerca del 70% de la operación estará concentrada en el mercado doméstico, con énfasis en rutas punto a punto y conectividad regional, evitando aeropuertos saturados como Bogotá y Medellín.
“El equipo de planeación trabaja en nuevas rutas que se anunciarán en los próximos meses, mientras se mantiene el objetivo central: ser una aerolínea rentable, de bajo costo y con un producto confiable”.
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