Continúa la incautación de licor adulterado en Antioquia. Peor aun, crecen los volúmenes decomisados. Eso significa que se mantiene la operación de alambiques clandestinos en los que se “piratean” marcas nacionales y extranjeras.
Además de ser una grave amenaza para la salud de miles de consumidores, esa actividad supone el auge de finanzas que soportan a poderosas estructuras delincuenciales y una burla a las rentas del Departamento, en especial en recursos destinados a la salud.
Esta es una mafia que requiere el combate frontal de las autoridades regionales.
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