En una bofetada a la propiedad privada e irrespeto a las autoridades se convirtió el hallazgo de una veta de oro en una finca del municipio de Remedios.
Absurdo que la misma haya sido asaltada, desde la semana pasada, por unos 1500 mineros ilegales que, en montonera, irrumpieron en el predio para excavar la tierra y destruir todas sus riquezas (caminos, bosques, fuentes y pastos), con tal de sacar el oro.
Lo peor, como ha ocurrido tantas veces en esa y otras zonas mineras del país, los invasores actúan con total impunidad porque nadie se atreve a controlarlos.
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