Si hay una palabra que pueda definir lo que expusieron ayer tres Mentes Extraordinarias, como se llamó el programa, a unos 1300 estudiantes de bachillerato y universidad, es soñar.
Una invitación a ser cada quien, pero soñar para cristalizar lo que cada quien desea, explotando al máximo sus capacidades y habilidades.
Eso hicieron Jorge Reynolds, Paolo Lugari y Manuel Elkin Patarroyo en el Teatro de la Universidad de Medellín, el segundo de ellos mediante videoconferencia. Y cada uno bajo su óptica.
Si se habla de otra invitación fue la de hacer ciencia, pese a que, quedó flotando en el ambiente, el gobierno no invierte en ciencia y tecnología como debiera.
El desarrollo solo se consigue así, expresó Reynolds, quien intervino en primer lugar. El inventor del marcapasos, que ha dedicado toda su vida a conocer el corazón y a cómo solucionar los problemas de este órgano vital.
En 5 años, dijo a los asistentes, el mundo será muy diferente al actual y a 10 años será imposible predecir cómo será, a 2035 el hombre vivirá 100 años, ustedes, les recordó, “trabajarán hasta los 1o0 años y, ¿quién pagará las pensiones?”.
Deben prepararse desde ya. “Podrán cambiar el mundo, que hoy no alcanzamos a predecir”, y enumeró campos promisorios en el país, comenzando por el potencial que tiene el agro con la tierra que no se usa, las posibilidades de la minería con elementos, por ejemplo, en el fondo del mar que hay que comenzar a conocer. También en energía el abanico es amplio y ni qué decir de la Sierra Nevada de Santa Marta con el laboratorio que puede ser, dada la diferencia de altura tan grande en tan pocos kilómetros, desde el pico Colón hasta los 3000 metros de profundidad marina.
Eso solo para mostrar las posibilidades, pero, les comentó, “hay que tener un gobierno que de verdad crea que la ciencia y la tecnología son importantes para el desarrollo, que se preocupe por las nuevas tecnologías. La ciencia y la tecnología no dan votos, pero son los pilares del desarrollo de un país”.
Reynolds les llamó a tener sueños y a saber que lo más importante es el ser humano, sus capacidades, y Colombia lo tiene. Y en vez de aconsejar qué profesión seguir “les digo: miren con mucho cuidado cómo pueden ser útiles al país”.
Los retos
Paolo Lugari, creador de la comunidad sostenible Las Gaviotas, en el Orinoco, mediante videoconferencia fue enfático al afirmar que la creatividad es lo que jalona el crecimiento sustentable. Por eso en Gaviotas es algo cotidiano en busca de verdades alejadas de los dogmas, tratando de aportar a las soluciones globales de la humanidad. Una y otra vez insistió que el planeta no es el que está en peligro, sino los seres humanos, no por el calentamiento global sino por cambios en la composición de la atmósfera y para eso invitó a sembrar árboles.
“Nada es más importante. Casémonos con los árboles”, agregó, y puntualizó que el ser humano es el propósito de cualquier desarrollo.
A los jóvenes les planteó tres retos: crear una nueva universidad a partir de los estudiantes y profesores, donde lo importante sea el contenido mental, no de otra clase.
Pensar en asentamientos humanos nuevos en Antioquia y el país para no más de 5000 familias que utilicen las tecnologías sustentables económica y socialmente.
Y crear una vivienda desenchufada por completo de las empresas de servicios, autosuficiente, que cueste igual que una de interés social.
“Hay que ser protagonistas del futuro, no observadores simplemente”.
Lugari les sentenció: “no pierdan la esperanza, perderla es un acto criminal. Nunca un pesimista ha logrado algo importante en el mundo”.
Sigan soñando
Manuel Elkin Patarroyo, el investigador que ha trabajado con las vacunas contra la malaria y otras enfermedades, les contó anécdotas de su infancia en Ataco (Tolima) y cómo sus padres le inculcaron siempre que soñara.
Desde que leyó un libro sobre Luis Pasteur que le obsequió su padre, quiso dedicarse a investigar sobre vacunas. Se debe tener la meta de igualar o superar al ídolo. Por eso no hay que dejar de soñar.
Hay que tener una meta, un objetivo, a partir de lo que uno descubra para qué es bueno, qué le llama la atención.
Cada persona es irrepetible, es única, y eso hay que aprovecharlo, pero, no olvidarse de vivir con alegría, de disfrutar la vida.
“Todos ustedes son talentosos, solo deben reconocerse, ver para qué son buenos”, dijo a una audiencia que durante las tres intervenciones no dejó de aplaudir a tres de las mentes extraordinarias del país, tres científicos que hablaron no de secretos, sino de ideas y hechos reales para que cada individuo dé lo mejor de sí, con creatividad y pensando en el desarrollo humano.
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gramos pesará el nuevo marcapasos que tiene listo Jorge Reynolds