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Hijo de Gilberto Rodríguez Orejuela dirigía red para traficar aletas de tiburón en Colombia y comercializarlas en Asia

Fernando Rodríguez Mondragón, el hijo del fallecido excapo Gilberto Rodríguez Orejuela, era quien lideraba esta red con una pesquera como fachada.

  • Las aletas de tiburón son consideradas un manjar y de estatus social en los países asiáticos. Foto: Germán Calderón Linares
    Las aletas de tiburón son consideradas un manjar y de estatus social en los países asiáticos. Foto: Germán Calderón Linares
20 de febrero de 2024
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Las autoridades desvelaron una poderosa red de traficantes de aletas de tiburón en el Pacífico colombiano. Esta organización estaba dirigida por el hijo de un exnarcotraficante, quien vendía estas aletas en el mercado asiático.

Los pescadores cuentan que la caza de tiburones les ayuda para su sustento, por lo que para los traficantes es fácil encontrar mano de obra para esta práctica.

Según cuentan, a los pescadores les pagan 30 mil pesos por aleta, teniendo en cuenta que los cabecillas que los trafican venden el kilo a 450 dólares (1.700.000 de pesos aproximadamente).

A mis sobrinos les hemos enseñado también la pesca, porque es el único medio de nosotros para sobrevivir acá en Buenaventura y llevar la alimentación a la casa. Nosotros cazamos de toda clase de tiburón, pero el preferido de nosotros es el tiburón martillo”, cuenta el pescador de Buenaventura a Noticias Caracol

“Esta organización era dirigida por alias Fernando. Esta persona realizaba la compra o la oferta de las aletas de tiburón y era el que se encargaba también de pagar a los pescadores por las aletas. Esta persona utilizaba una empresa, una comercializadora de pescado, con el fin de darle apariencia de legalidad a las aletas de tiburón”, explica el investigador que habló con Noticias Caracol.

Entérese: Usar al tiburón como un recurso es una práctica ancestral y cultural del Pacífico

De acuerdo con el medio, el agente indica que las aletas eran transportadas a una pesquera en Roldanillo, Valle del Cauca, propiedad de Fernando Rodríguez Mondragón, el hijo del fallecido Gilberto Rodríguez Orejuela. Mondragón era el jefe de esta red que traficaba las aletas de Colombia a Hong Kong.

En países asiáticos como China la aleta de tiburón es de alta demanda, pues la sopa del mismo es considerada un manjar y un símbolo de estatus social, por lo que es un lucrativo negocio en todo el mundo.

Rodríguez Mondragón describía como funcionaba la red en el mercado chino. “Yo solo exporto aletas a China y Estados Unidos (...) ¿Cuánto vale el kilo a China? 450 dólares. Eso se envía deshidratado. 400 a 500 kilos cada diez días. Tres al mes”, fue uno de los audios de la Fiscalía revelados por Noticias RCN.

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