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Exclusivo | La traición y el botín detrás de la guerra en la frontera de Bolívar y Antioquia

EL COLOMBIANO revela, en exclusiva, hechos que generaron una deserción en el Clan del Golfo, la cual agudizó el conflicto. Muerte de un capo y $3.000 millones robados son la clave.

  • El Clan del Golfo, también llamado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), mantiene diálogos de paz con el gobierno Petro. CAPTURA DE VIDEO
    El Clan del Golfo, también llamado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), mantiene diálogos de paz con el gobierno Petro. CAPTURA DE VIDEO
  • El 3 de julio de 2026, encapuchados que se identificaron como los “Comandos Armados del Pueblo” grabaron un video con amenazas a la guerrilla, a “Chuzo” y “Cigarrillo”. IMAGEN TOMADA DE VIDEO.
    El 3 de julio de 2026, encapuchados que se identificaron como los “Comandos Armados del Pueblo” grabaron un video con amenazas a la guerrilla, a “Chuzo” y “Cigarrillo”. IMAGEN TOMADA DE VIDEO.
  • Cuatro habitantes de la vereda Las Camelias, de Remedios, fueron secuestrados y asesinados por los hombres de “Chuzo” y “Jhon Fiera”. Con esta foto extorsionaron a sus familiares, antes del brutal desenlace.
    Cuatro habitantes de la vereda Las Camelias, de Remedios, fueron secuestrados y asesinados por los hombres de “Chuzo” y “Jhon Fiera”. Con esta foto extorsionaron a sus familiares, antes del brutal desenlace.
  • El cadáver de “Gonzalito” fue recuperado por indígenas del cauce de un río de Tierralta, Córdoba. FOTO: CORTESÍA.
    El cadáver de “Gonzalito” fue recuperado por indígenas del cauce de un río de Tierralta, Córdoba. FOTO: CORTESÍA.
  • El volante con la recompensa contra alias “Chuzo”. FOTO: CORTESÍA DE LA POLICÍA.
    El volante con la recompensa contra alias “Chuzo”. FOTO: CORTESÍA DE LA POLICÍA.
hace 7 horas
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La inesperada muerte de un capo, un millonario botín de la mafia a la deriva y una maraña de traiciones provocaron una deserción dentro de la organización criminal Clan del Golfo, que hoy tiene encendido el orden público en la caliente frontera de Antioquia y Bolívar.

En el centro de esta historia está Luis Daniel Terán Baldovino, conocido en el bajo mundo como “Chuzo” o “Matías”, un delincuente oriundo de Montelíbano, Córdoba, que a sus 28 años de edad ya se ha cambiado tres veces de bando en el conflicto armado, según las autoridades.

Le puede interesar: Clan del Golfo creció un 100% en el gobierno de Gustavo Petro, ¿aprovechó la “paz total”?

Primero fue guerrillero del ELN, luego estuvo al servicio del Clan del Golfo y ahora se unió a las filas de las disidencias de las Farc, instigando en el proceso múltiples homicidios, extorsiones y secuestros.

EL COLOMBIANO tuvo acceso a fuentes cercanas a la estructura ilegal, documentos de inteligencia y funcionarios que investigan al Clan, para desentrañar las razones de la nueva oleada de violencia en la región.

El nudo comenzó a enredarse con la muerte de José Gonzalo Sánchez Sánchez (“Gonzalito”), el segundo al mando de este cartel de 10.000 integrantes repartidos en seis bloques, 25 frentes y 23 departamentos de Colombia.

Sucedió en confusos hechos, el 30 de enero de 2026, cuando se movilizaba con sus escoltas en una lancha con motor fuera de borda, surcando el río Esmeraldas del municipio de Tierralta, en Córdoba.

“Gonzalito”, un exparamilitar de más de tres décadas en las lides de la guerra y el patrullaje selvático, había transitado vías fluviales en decenas de ocasiones, pero esa vez cayó de la lancha, presuntamente, y no logró sobrevivir.

Su cadáver apareció en la ribera a los dos días y fue recuperado por indígenas, que lo entregaron a las autoridades.

El 3 de julio de 2026, encapuchados que se identificaron como los “Comandos Armados del Pueblo” grabaron un video con amenazas a la guerrilla, a “Chuzo” y “Cigarrillo”. IMAGEN TOMADA DE VIDEO.
El 3 de julio de 2026, encapuchados que se identificaron como los “Comandos Armados del Pueblo” grabaron un video con amenazas a la guerrilla, a “Chuzo” y “Cigarrillo”. IMAGEN TOMADA DE VIDEO.

Ese día, el 1° de febrero, el Estado Mayor Conjunto, como se autodenomina la cúpula del Clan, distribuyó un comunicado en el que calificó la muerte de “Gonzalito” como “un fallecimiento accidental por ahogamiento”, debido a que la nave “sufrió un volcamiento”.

Ningún otro tripulante o pasajero padeció lesiones, y aunque el rostro y la cabeza del occiso presentaban señales de golpes, por el estado del cuerpo las autoridades forenses de Montería no pudieron esclarecer si eran producto de un ataque con objeto contundente o por el contacto de la piel con el material de arrastre del río.

No todos los miembros del Clan del Golfo confiaron en la versión del accidente. Y, según las fuentes cercanas a la organización, mucho menos lo creyó “Chuzo”, el cuñado de “Gonzalito”.

Él es hermano de la viuda del capo, Gloria Estefanía Terán Baldovino, y gracias a ese vínculo había recibido la bendición para comandar el frente Jorge Iván Arboleda, una de las estructuras con mayor poder económico del cartel.

De acuerdo con los registros policiales, ese frente tiene injerencia en los municipios antioqueños de Segovia, Remedios, Vegachí, Amalfi, Yalí, Cisneros, Yolombó, San Roque, Yondó, Maceo y Puerto Berrío. Es decir, zonas ricas en yacimientos de oro, ganadería y recursos agroindustriales.

El frente de las ambiciones

Tanto por su rango en la organización, como por sus lazos familiares, “Chuzo” sabía que “Gonzalito” tenía constantes desencuentros con el máximo jefe del Clan, Jobanis Ávila Villadiego (“Chiquito Malo”), por la manera en que regentaba al grupo y las comisiones reportadas por el frente Jorge Iván Arboleda, adscrito al bloque Roberto Vargas Gutiérrez, cuya jefatura encabezaba el cuñado.

Según las cuentas de un exmiembro de la estructura, en esa región que cobija al Nordeste y parte del Magdalena Medio, el frente les cobra a los hacendados y campesinos $10.000 semanales por cada cabeza de ganado y $5.000 por las de cerdo.

A las minas de oro, según su tamaño y producción, una cuota que va del 30% al 50% de la ganancia semanal; los supermercados y tiendas de gran tamaño pagan $500.000; y para las bandas de narcos que tienen plazas de vicio en los pueblos de su jurisdicción, el “arriendo” es de $10 millones a la semana por cada una, llegando a existir facciones que pagan hasta $100 millones.

A estos rubros se suman extorsiones de menor cuantía a los locales comerciales, al sector turístico, transportadores, contratistas, volqueteros y en general a las principales actividades económicas formales e informales de la zona.

El frente, además, no solo se dedica a extorsionar a los mineros, sino que participa de manera directa en la extracción y producción del mineral.

“Cada vez que aparece una veta, el frente Jorge Arboleda contrata a un grupo de 50 o 100 catangueros, que es como le dicen en la zona a los bulteadores que cargan el material sacado del socavón; algunos aceptan por miedo, y otros porque están sin trabajo. El caso es que esa gente invade las minas ajenas, se roba el material, lo muele y le saca el oro, y la misma organización se encarga de comercializarlo”, contó un agente estatal que les sigue la pista.

Sumando todas estas rentas ilícitas, el frente que comandaba “Chuzo” genera de $3.000 a $3.500 millones mensuales en promedio, razón por la cual “Chiquito Malo” le pedía a “Gonzalito” un aporte mayor a las arcas, en especial para financiar la guerra contra el ELN en el sur de Chocó.

“Gonzalito”, según las fuentes entrevistadas, se negaba a incrementar las transferencias, alegando que él también estaba peleando contra el ELN y el frente 4° de las Farc en el Nordeste y Bolívar.

La situación llegó a tal punto que cuando había reuniones del Estado Mayor Conjunto era muy difícil que ambos coincidieran. “Chuzo” sabía que su cuñado estaba al borde del precipicio, porque desde que “Chiquito Malo” asumió la comandancia del Clan en 2022 habían sido ejecutados ocho cabecillas de la estructura, incluyendo al antiguo subcomandante “Siopas” (ver recuadro).

Por eso cuando se enteró de la muerte de su cuñado, “Chuzo” no creyó que fuera un accidente. Agarró $3.000 millones de las ganancias del frente, algunas armas del inventario y desertó.

Cuatro habitantes de la vereda Las Camelias, de Remedios, fueron secuestrados y asesinados por los hombres de “Chuzo” y “Jhon Fiera”. Con esta foto extorsionaron a sus familiares, antes del brutal desenlace.
Cuatro habitantes de la vereda Las Camelias, de Remedios, fueron secuestrados y asesinados por los hombres de “Chuzo” y “Jhon Fiera”. Con esta foto extorsionaron a sus familiares, antes del brutal desenlace.

La rebelión de “Chuzo”

Un exintegrante de la organización relató que Terán Baldovino fue citado a reuniones por José Alberto Vega Albarán (“Flaco Monseñor”), quien tras la muerte de “Gonzalito” ascendió al Estado Mayor Conjunto del Clan.

El propósito, le decían, era organizar las cuentas del frente por el cambio de administración, pero “Chuzo” se negó a presentarse temiendo que lo mataran. Su decisión fue ocultarse en Medellín y crear su propio grupo.

“Convocaron a varios pelaos del Jorge Arboleda, que se reunieron en Medellín. Les dijeron que iban a formar una banda en el Nordeste que se llamaría Nueva Generación, y que para empezar tenían cuatro pistolas, dos revólveres y una mini Uzi, además de la plata. En ese combo estaban ‘Chuzo’ y ‘Celín’, que fue comandante urbano del frente, y otros seis muchachos”, narró el exmiembro.

El 4 de marzo de 2026 se congregaron en la finca La Mariana, en la vereda Puerto Estafa, en límites de los municipios de Vegachí y Yalí. Allá se reunieron por 40 minutos con cinco infiltrados en el ala financiera del frente Jorge Arboleda, y acordaron la manera en que explotarían las ganancias de la minería ilegal en Segovia y Remedios.

También planearon el secuestro de “el Mocho”, el jefe político de su antiguo frente, y la misión les fue encomendada a “Manuel” y “el Ojón”.

Salieron de la finca el 5 de marzo, pero fueron capturados por sus exsocios, quienes antes de matarlos, los obligaron a mandar mensajes de celular pidiendo refuerzos. “Celín” envió a “Camándula” y “Vikingo”, sin saber que los esperaba una emboscada.

Esa noche incursionó a la finca un grupo sicarial del Clan del Golfo para aniquilar a los traidores de la “Nueva Generación”. Eliminaron a “Celín” y a “Damián”, erradicando de tajo a los desertores.

Fueron siete muertos en total, cuyos cadáveres quedaron desperdigados en las montañas de Vegachí y Yalí. El único sobreviviente de los que estaban en esa finca fue Luis Saedys Miranda Guzmán (“Cigarrillo”), quien escapó con las manos amarradas en un descuido de los asesinos.

El proyecto criminal de “Chuzo” se desmoronó y fue declarado objetivo militar por su excolegas. Sintiéndose rodeado, tomó una decisión arriesgada, apelando a su pasado en la subversión: buscar la protección del enemigo.

El cadáver de “Gonzalito” fue recuperado por indígenas del cauce de un río de Tierralta, Córdoba. FOTO: CORTESÍA.
El cadáver de “Gonzalito” fue recuperado por indígenas del cauce de un río de Tierralta, Córdoba. FOTO: CORTESÍA.

El cambio de bando

Terán se presentó ante Luis Antonio Montoya Muriel (“Jhon Fiera”), el jefe del frente 4° de las disidencias de las Farc, a quien le hizo la guerra en la frontera del Nordeste y el sur de Bolívar desde 2023. Incluso le mandó a quemar dos fincas en septiembre de ese año, que los disidentes usaban como base de operaciones en la vereda Cañaveral Chicamoqué, de Segovia. Pero el conflicto da muchas vueltas y ahora “Chuzo” necesitaba la ayuda de su oponente.

De acuerdo con datos de inteligencia, “Chuzo” le prometió a “Jhon Fiera” información estratégica y contactos para acceder a las millonarias rentas de la región y derrotar al frente Jorge Arboleda. Todo esto a cambio de protección.

“Jhon Fiera” aprobó el acuerdo y lo puso al mando de un grupo especial de la disidencia, encargado de disputarle la zona al Clan. El jefe de sicarios de dicha célula es “Cigarrillo”, a quien se le atribuyen varios asesinatos perpetrados desde junio.

El jefe subversivo le pidió a “Chuzo” una prueba de fidelidad, que al parecer se consumó con la matanza de cuatro personas en dos fincas de la vereda Las Camelias, en Remedios, el pasado 6 de junio.

La célula criminal secuestró a una pareja dueña de los predios, y a dos de sus trabajadores, que al parecer pagaban las extorsiones al Clan. Les tomaron fotos para intimidar a sus familiares y pedir plata de rescate, aunque al final los mataron y quemaron las propiedades. En la retirada pintaron grafitis y pipetas de gas con las siglas de las Farc.

Desde entonces se han documentado atentados, enfrentamientos y homicidios selectivos de lado y lado, que tienen en zozobra a los campesinos, mineros y comerciantes.

La Gobernación de Antioquia ofreció una recompensa de $200 millones por “Chuzo” y otra de $300 millones por “Jhon Fiera”.

El Clan también puso dinero para eliminarlos. Al frente de esa tarea está “Andrey”, el nuevo comandante del frente Jorge Arboleda, quien fue enviado por el Estado Mayor Conjunto desde el Bajo Cauca.

En medio de esta confrontación, a principios de julio circuló un video en redes sociales, en el que aparecen seis hombres encapuchados y portando armas de fuego, identificándose como los “Comandos Armados del Pueblo”. Su vocero anunció una “limpieza social” y dijo que no pretendía disputarle el territorio al Clan del Golfo, “sabemos que eso es de ustedes”. Amenazó directamente a la guerrilla, a “Cigarrillo” y a “Chuzo”.

Aunque las agencias de seguridad no han confirmado si se trata de un nuevo grupo o de un actor armado convencional creando una fachada, la grabación incrementó el temor de los ciudadanos.

“Chuzo” es ahora el personaje más buscado del Nordeste de Antioquia y el sur de Bolívar, tanto por el Estado como por los criminales que antes le servían. Según el misterioso vocero del video, “este año no come natilla”.

El volante con la recompensa contra alias “Chuzo”. FOTO: CORTESÍA DE LA POLICÍA.
El volante con la recompensa contra alias “Chuzo”. FOTO: CORTESÍA DE LA POLICÍA.

Divisiones internas impulsan el conflicto armado de hoy

Los últimos años del conflicto armado en Colombia se han caracterizado por el surgimiento de grupos disidentes que ahora se enfrentan a sus antiguos socios, lo que está provocando un incremento de las acciones violentas en varias regiones.

El caso de “Chuzo”, en el Nordeste de Antioquia, no es el único registrado en el Clan del Golfo. En la subregión del Bajo Cauca ya se habían separado de sus filas “los Caparros”; y en el Suroeste, se dividió la facción de “Carne Rancia”.

A la Segunda Marquetalia, la disidencia de las Farc que comanda “Iván Márquez” desde Venezuela, se le abrieron en noviembre de 2024 los Comandos de Frontera y la Coordinadora Guerrillera del Pacífico.

Ambos grupos se integraron luego en la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), que actualmente negocia una mesa de paz con el Gobierno en Putumayo, Caquetá y el Pacífico Sur.

En la misma situación están los Comuneros del Sur, una disidencia que se le formó al ELN en 2023 en el departamento de Nariño.

El Estado Mayor Central (EMC), la organización disidente de las antiguas Farc que comanda “Iván Mordisco”, se fracturó en dos mitades a mediados de 2023. El otro grupo se fue con su exsocio “Calarcá”, quien creó el Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF).

La mayoría de estas divisiones se han presentado en el marco de las negociaciones de paz con el gobierno de Gustavo Petro, reflejando problemas de jefatura, doctrina y choque de intereses en las estructuras. También implica que hubo una incapacidad de los negociadores de la Casa de Nariño para convencer a todos los jefes de esos grupos del proyecto de “paz total”.

Jefes del ‘clan del Golfo’ muertos en disputas internas

Estos son los cabecillas del Clan del Golfo ejecutados por la misma organización desde que “Chiquito Malo” asumió la jefatura en 2022:

1. Sergio Carrascal Gómez (“Metra”), jefe en Córdoba, asesinado el 02/5/22 en Cesar.

2. Alexánder Luis Correa (“el Chichi”), líder en Cartagena, acribillado en esa ciudad el 21/8/22.

3. Ómar Noguera Camacho (“el Boyaco”), jefe en los Llanos Orientales, el 24/2/23 en Sucre.

4. Wilmer Giraldo Quiroz (“Siopas”), subcomandante del Clan, muerto en Antioquia el 01/3/23.

5. Arley Úsuga Torres (“Cero Siete”), jefe de narcotráfico en Urabá, el 19/10/23 en Cesar.

6. Camilo Goez Ruiz (“Dimas”), jefe en el Valle de Aburrá, abaleado el 12/5/24 en Antioquia.

7. Óscar David García Arenas (“Bloqueo”), cabecilla en el Valle de Aburrá, asesinado el 11/10/24 en Antioquia.

8. José Nibardo Marín (“Jota Indio”), cabecilla del Caribe, asesinado el 23/10/24 en La Guajira.

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Bloque de preguntas y respuestas

¿Qué desató la guerra entre el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc en Antioquia?
La muerte de alias “Gonzalito”, el robo de $3.000 millones por parte de alias “Chuzo” y su posterior alianza con las disidencias de las Farc desencadenaron una disputa por el control criminal del Nordeste antioqueño y el sur de Bolívar.
¿Quién es alias “Chuzo” y por qué cambió de bando en el conflicto armado?
Luis Daniel Terán Baldovino, alias “Chuzo”, pasó por el ELN, el Clan del Golfo y luego las disidencias de las Farc. Según la investigación, desertó tras desconfiar de la muerte de su cuñado y buscar protección de sus antiguos enemigos.
¿Por qué el Nordeste de Antioquia es un territorio estratégico para los grupos armados?
La región concentra minería de oro, ganadería, rutas ilegales y millonarias rentas por extorsión y narcotráfico. Controlar ese territorio significa acceder a una de las principales fuentes de financiación de las organizaciones criminales.

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