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El Festival Internacional de Música de Cartagena: una fiesta sublime

  • Anoche finalizó una nueva edición del Festival de Música de Cartagena. FOTO Cortesía
    Anoche finalizó una nueva edición del Festival de Música de Cartagena. FOTO Cortesía
Valeria Murcia. Enviada especial a Cartagena* | Publicado el 13 de enero de 2020

En nueve escenarios y durante nueve días, Cartagena recibió a más de 250 músicos que hicieron parte de una programación que buscaba explorar los puntos más altos del clasicismo y romanticismo en Europa.

Poniendo el énfasis en la obra de Mozart, Beethoven y Schubert, el festival se inauguró con la presentación de la Camerata Royal Concertgebouw Orchestra interpretando la Sinfonía N. 40 en sol menor de Mozart.

El tenor Ian Bostridge, con el acompañamiento de la pianista italiana Saskia Giorgini, presentó dos de las obras más destacadas de Schubert: La Bella Molinera y Viaje de Invierno. Sus conciertos, a forma de pequeñas interpretaciones de poemas, fueron recomendadas desde el principio por el festival como unas de las imperdibles, el tenor y la pianista les dieron la razón.

Uno de los conciertos emblemáticos, que se realiza en el Puerto de Cartagena, tuvo como protagonistas a los jóvenes de la Orquesta Sinfónica de Cartagena (una iniciativa que empezó hace tres años con el apoyo de la Fundación Salvi), dirigida por el maestro Juan Pablo Noreña, y el Prague Cello Quartet que junto en su repertorio viajó por clásicos del rock de Queen, visitó Viva la Vida, de Coldplay, pasó por musicales como La La Land, de Justin Hurwitz; Jesucristo Superestrella y el Fantasma de la Ópera, de Lloyd Webber, y hasta se puso romántico con Thinking Out Loud, de Ed Sheehan.

El último concierto en la Plaza de San Pedro fue el domingo en la noche y contó con la interpretación de varias operáticas de Rossini en la voz de la mezzosoprano Paola Leguizamón, el tenor Pablo Martínez, la soprano Eliana Piedrahita, el bajo-barítono Juan David González y de fuera del país, Martina Fender, Klemens Sander y el austriaco Horst Lamnek. La gala contó con la participación de la Camerata Salzburg de Austria.

Sonó Suramérica

Un nuevo centro de experiencias se inauguró este año, “es como si por tres días el Centro de Convenciones se convirtiera en la casa de Suramérica”, cuenta Antonio Miscenà, director del festival, sobre el espacio.

Recibió el nombre de Suena Suramérica y durante tres días, del 9 al 11 de enero, se transformó en un punto de convergencia entre conciertos, lutería, seminarios, herramientas digitales, talleres y una exposición en la que se aglomeraron alrededor de 60 pequeñas empresas que trabajan en torno a la música.

Contó con la participación de dos lutieres de la Escuela de Cremona y otros internacionales dedicados a la elaboración y reparación de instrumentos. También tuvieron su espacio compañías nacionales enfocadas en la música, editoriales, proyectos de musicoterapia y publicaciones universitarias que compartieron sus avances en investigaciones.

Además, hizo parte de este espacio la serie latinoamericana de conciertos que año tras año busca darle un espacio a propuestas y creaciones de este continente. El Trío Madeira de Brasil aportó un repertorio que transportó a la audiencia a este país, en el que aparecieron obras de Tom Jobim, Jacob do Bandolim, Chico Buarque y Vinicius Morales.

La obra de Ludsen Martinus, creador cartagenero de 20 años, sonó en varias de las presentaciones de la Orquesta de Cámara de Colombia, dirigida por Federico Hoyos, y demostró cómo la champeta puede fluir de manera natural entre obras compuestas para un conjunto de cuerdas.

El Festival nuevamente reforzó su énfasis por traer artistas de la más alta calidad para el tema que guió el repertorio del festival, le abrió puertas a jóvenes músicos y espacio para que la audiencia conozca creaciones que están naciendo desde el país.

*Invitada por Festival de Música de Cartagena.

Contexto de la Noticia

informe Dos casos que sorprendieron

· El violonchelista colombiano Santiago Cañón-Valencia volvió a interpretar Rapsodia de los Cuatro Elementos para chelo, que se estrenó en la pasada edición del festival y fue compuesta por Jorge Pinzón.

· Julio Victoria, músico electrónico, transformó el centro de convenciones en un híbrido entre el rave y la música de cámara con una propuesta en el que acompasaran mundos que se creen tan distintos.

Valeria Murcia Valdés

Periodista que entiende mejor el mundo gracias a la música, que atrapa cada momento que puede a través de su lente fotográfico y a la que le fascina contar historias usando su voz.

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