A mediados de enero recibí una invitación de Martha Ortiz, la directora de este periódico, para ser director por un día de El Colombiano. Soy bogotano pero siempre he querido mucho a Medellín, admiro el empuje y la disciplina de los paisas y debo aceptar que aunque me encantó la idea de entrada también me dio cierto temor afrontar una tarea tan compleja. Lo primero fue decidir el tema de mi sección y aunque debía estar enfocada en la cultura y las tendencias, quise desde el principio tocar algo que me apasiona, la reconciliación. Lo siguiente entonces fue involucrar el arte y la cultura para buscar propuestas y opiniones diversas en un momento tan importante como el que estamos viviendo. Por lo general no suelo tocar temas políticos en mis intervenciones públicas y aunque esta no es una sección dedicada a la política, sí envuelve un momento histórico que estamos viviendo y creo que el arte y la cultura también deben manifestarse. De ahí y de un eterno compromiso con mi país nace la idea...