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La nueva colección de Hernán Zajar inspirada en la tradición indígena de Antioquia

El diseñador creó una propuesta de accesorios con seis comunidades indígenas del departamento y utilizó fibras ecológicas para la elaboración de los vestidos.

  • Hernán Zajar y Corantioquia buscan con este proyecto que el talento de las comunidades indígenas sea reconocido . FOTO Esneyder Guitiérrez
    Hernán Zajar y Corantioquia buscan con este proyecto que el talento de las comunidades indígenas sea reconocido . FOTO Esneyder Guitiérrez
  • Algunos de los vestidos y accesorios de la propuesta de Hernán Zajar y las comunidades antioqueñas. FOTO Esneyder Gutiérrez
    Algunos de los vestidos y accesorios de la propuesta de Hernán Zajar y las comunidades antioqueñas. FOTO Esneyder Gutiérrez
28 de noviembre de 2023
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Por primera vez en sus 40 años de trayectoria, Hernán Zajar sacó una colección en conjunto con varias comunidades de Antioquia. Durante los últimos meses, el diseñador viajó hasta los resguardos indígenas ubicados en Caucasia, Cáceres, Valparaíso, Pueblorrico, Ciudad Bolívar y Jardín para juntos encontrar los puntos de inspiración y convertirlos en moda.

El resultado: 20 looks que fueron presentados este martes en el Jardín Botánico de Medellín, en el marco del Festival Ambiental de Corantioquia. En la propuesta hay una línea de accesorios (collares, aretes, pulseras, carteras, sombreros) llevada a otras dimensiones. Es decir, que conservaron las técnicas ancestrales, pero las mezclaron con toques vanguardistas. Por ejemplo, una cartera hecha en caña flecha que a la vez puede ser un carterón, una bolsa para salir de compras, decorar una habitación o un elemento para guardar toallas.

También se atrevieron a hacer una línea de crop top y chalecos tejidos con chaquiras. Con este mismo material hicieron carteras y cordones para colgar las gafas. Todo en una explosión de colores.

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“En estos viajes recibieron capacitación, les hablé del lenguaje moda, cómo inspirarse, que entendieran el tema de la sostenibilidad, cómo mezclar los colores, que se salieran del mismo accesorio y tengan nuevas propuestas. Quedé muy contento porque al final se notó la evolución que tuvieron, el tema es que le den continuidad. Mostramos su trabajo a un nivel internacional”, dijo el diseñador.

Algunos de los vestidos y accesorios de la propuesta de Hernán Zajar y las comunidades antioqueñas. FOTO Esneyder Gutiérrez
Algunos de los vestidos y accesorios de la propuesta de Hernán Zajar y las comunidades antioqueñas. FOTO Esneyder Gutiérrez

Otro de los elementos importantes de esta colección son los textiles con los que se fabricaron los vestidos. Con la Fundación Aquí sí hay futuro de Medellín crearon telas a partir de fibras naturales (70% de fibra natural y 30% algodón recuperado).

La fibra de piña, por ejemplo, la trajeron desde Tauramena, Casanare, y la fibra de plátano llegó desde Pitalito, Huila, y el cáñamo lo trajeron desde Norte de Santander. Una empresa textilera en San Félix se encargó del proceso de molido e hilaje.

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“Lo que se trae del campo a la ciudad es el residuo, la fibra física. La piña alrededor tiene las hojas verdes, de ahí sale la fibra. En el caso del plátano, cuando hacen el corte aprovechamos el pseudotallo. En una máquina se hace el proceso de limpieza (blanqueamiento) para luego cortar y mezclar con el algodón”, explicó Alejandro García, CEO de la Fundación Aquí sí hay futuro. Este proceso puede tardar aproximadamente unos 30 días.

Ricardo Mesías, investigador de la Universidad de Antioquia, también hizo parte de este proyecto. Fue el encargado de los botones elaborados con la cacota (cáscara) del cacao que se cultiva en los municipios de Maceo (Antioquia) y Valencia (Córdoba). Actualmente, también viene adelantando una investigación con los residuos de la cáscara de naranja para aplicarlo en la industria de la moda: para crear botones y apliques.

El reto desde la parte de la investigación es cómo mezclar una fibra natural con un algodón para que quede con un buen acabado y uniforme. Por ahora vemos que la tela no es tan homogénea porque sigue siendo un proceso muy artesanal”, dijo Mesías.

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En esta colección además hay una propuesta en poliéster reciclado con estampados a través de la técnica de sublimación: gráficos inspirados en los paisajes del Bajo Cauca antioqueño y Jericó, regiones que el diseñador visitó: pequeñas calles rodeadas de casas coloridas. Estas escenas fueron dibujadas, parecen postales. Se ven en kimonos y pantalones cargo. En este caso, Hernán Zajar quiso salirse un poco de lo étnico para acercarse a lo urbano.

Para el diseñador este fue un ejercicio inspirador. En su carrera los primeros trabajos con comunidades fueron con los artesanos de Mompox, Bolívar, con quienes hizo un proceso de filigrana; después llegaron las colaboraciones con los wayúus en La Guajira y los arhuacos de la Sierra Nevada de Santa Marta. Ahora está feliz con las mujeres indígenas de Antioquía y ellas con él, eso se notó durante el desfile.

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