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HISTÓRICO
Lindo vecindario y WikiLeaks
  • Andrés Felipe Arias | Andrés Felipe Arias
    Andrés Felipe Arias | Andrés Felipe Arias
Andrés Felipe Arias | Publicado el 03 de diciembre de 2010

Las filtraciones de Wikileaks revelan elementos muy importantes para la seguridad de Colombia.

En un cable de noviembre 13 de 2009, Lisa Kubiske, encargada de negocios de Estados Unidos en Brasilia, relata una conversación que tuvo con el Ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim. Según el cable, Jobim "prácticamente reconoció la presencia de las Farc en Venezuela?" y aceptó que reconocer públicamente dicha presencia "arruinaría las posibilidades de Brasil para mediar". Paradójicamente, según el cable, para Brasil "el centro de la potencial inestabilidad en la región" es Colombia.

Esto es muy grave. Primero, porque queda claro que Brasil conocía de tiempo atrás el hospedaje y los campos de verano que Hugo Chávez les ofrecía a las Farc. Segundo, porque a pesar de ello, Lula se hacía el de la vista gorda para no lesionar su capital geopolítico al fungir como mediador entre Uribe y Chávez. Tercero, porque a pesar de identificar a Chávez como el generoso anfitrión del grupo terrorista de las Farc, para Brasil el foco de riesgo era Colombia.

Ahora bien, esto no debe causar sorpresa si se tiene en cuenta que las Farc, desde las montañas de Colombia, lanzaron tremendo elogio y lisonja a Dilma Rousseff cuando esta ganó las elecciones en Brasil. Rousseff, candidata de Lula, garantiza la continuidad de sus políticas. Es decir, vista gorda hacia las Farc y sus amigos en este continente, mientras se culpa a Colombia de ser el foco de inestabilidad.

En otro cable de febrero 27 de 2009, Jonathan Farrar, Jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba, denuncia que el gobierno cubano permite a terroristas de las Farc, ELN y ETA "disfrutar de descanso y relajo, así como de recibir cuidados médicos y otros servicios". Más adelante el funcionario señala que pudo "corroborar que los miembros de ETA que asesoran a las Farc han pasado tiempo en Cuba y que, incluso, algunos tienen a familiares en el país".

Mejor dicho, las Farc no solo tienen como destino turístico a Venezuela sino también a Cuba. Esto es muy grave dado que Fidel Castro había jurado una y otra vez que no daría más refugio al terrorismo que azota a Colombia. Aunque el mono se vista de seda, mono se queda. Lo grave es la mentira del dictador cubano hacia el pueblo colombiano. Seguía protegiendo el narcoterrorismo.

Eso no es todo. En varios cables, enviados entre 2006 y 2010, la Embajada de Estados Unidos en Venezuela reporta a Washington que "oficiales de inteligencia cubana tienen acceso directo a Chávez" y que "frecuentemente le proveen informes de inteligencia no revisados por oficiales venezolanos".

Finalmente, en otro cable de octubre de 2009, la Embajada de Estados Unidos en Bogotá señala que Mauricio Acero, funcionario de la Cancillería colombiana, advirtió que varios cubanos buscaron obtener fraudulentamente pasaporte colombiano con el fin de realizar labores de inteligencia en Colombia.

Vivimos en un lindo vecindario. Varios vecinos protegen a los más sádicos y sanguinarios verdugos nuestros. Peor aún, el vecino de al lado no solo protege a esos criminales sino que, también, los manda a hacernos daño. Con la complicidad de otros vecinos. Y eso que es nuestro nuevo mejor amigo.

Lo peor no es eso. Lo peor es que el gran vecino del norte, mejor amigo de toda la vida, conoce todo esto. Antes nos respaldaba pero, como los demás, hoy se hace el de la vista gorda. Por eso, tarde o temprano, será inevitable frenar al nuevo mejor amigo y vecino de al lado. ¿O acaso queremos que también nos borre la historia de los últimos ocho años?