En un operativo entre la Alcaldía de Medellín, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, se adelantaron esta semana cuatro diligencias de registro y allanamiento que propiciaron un golpe directo al grupo delincuencial organizado (GDO) ‘La Terraza’.
El operativo se dio en el marco de una ofensiva contra las estructuras criminales que pretenden instrumentalizar entornos culturales y barriales para el microtráfico.
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Como resultado de la operación fueron capturadas nueve personas en flagrancia (ocho hombres y una mujer) e incautadas 8.000 dosis de marihuana, 120 de base de coca, 30 cartuchos calibre, 5. 56 y 10 calibre 762. Además, las autoridades lograron la desarticulación de un expendio que llevaba años funcionando.
Además, se desmanteló una plaza de vicio que funcionaba en el sector de Lovaina en una casa que hasta tenía puertas blindadas.
Según las autoridades, la droga, avaluada en aproximadamente $40 millones, iba a ser distribuida en las comunas Aranjuez y Manrique.
Sin embargo, el alcalde Federico Gutiérrez señaló que la afectación es más grande si se tiene en cuenta las rentas de la organización criminal generaba con esta plaza durante todo un año.
El mandatario, además, hizo un llamado a la comunidad para que siga denunciando las plazas de vicio que funcionan en sus barrios y aseguró que la Policía tiene la obligación de desmantelarlas.
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“La gente vive mamada con las plazas de vicio, la gente sabe dónde están, no hay excusa para no intervenir. Hay que desmantelar todas las plazas de vicio. Esto no es ir detras del jíbaro que está en la calle que lo llevan donde un juez y lo liberan. Hay que ir detras de la estructura, ir a esos inmuebles donde tienen los grandes cargamentos, dar los golpes estructurales”, señaló el mandatario.
De acuerdo con las investigaciones, esta organización delincuencial tenía injerencia criminal en la zona de Lovaina, un sector de valor cultural y patrimonial de la ciudad que venía siendo afectado por el tráfico de estupefacientes.
El inmueble tenía puertas blindadas y otras adecuaciones para mantener su clandestinidad, evidenciando el nivel de organización y persistencia de esta estructura en la zona.
Las autoridades reiteran que en Medellín no existen zonas vedadas para la acción del Estado y que la ofensiva contra las economías ilícitas continuará con inteligencia, investigación criminal y judicialización efectiva.