La creciente incertidumbre que se genera por la baja en las proyecciones de crecimiento mundial ha hecho que las economías menos fortalecidas se pregunten cómo lograr que el capital de las más desarrolladas aterrice en sus tierras.
Colombia, un país que para el actual Gobierno urge convertirse en referente de crecimiento económico del continente, hace votos para revertir un mal 2018 en términos de Inversión Extranjera Directa, con miras a generar oportunidades de comercio que trasciendan fronteras.
Es así como se requiere apostar por tres frentes, principalmente, para atraer ese capital externo: garantizar estabilidad jurídica para empresas, evitar el exceso de regulación y mantener tasas de interés estables.
Raúl Ávila, profesor experto en economía de la Universidad Nacional, explica que, unas tasas de interés estables y con tendencia a subir “ayudan en la medida en que los beneficios para quienes traigan capital crecerán, otorgando retribuciones, siempre y cuando sean tasas competitivas frente a naciones vecinas”.
Ahora, sobre la estabilidad que se le debe entregar a las compañías, la semana pasada, María Claudia Lacouture, directora de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), dijo que “aunque la percepción sobre el clima de negocios sea positiva y las encuestas industriales digan que casi el 65 % de las empresas les fue bien en los resultados de enero, se siente en el ambiente empresarial cierta preocupación por el desarrollo del consumo interno donde el mes de marzo empieza a reflejar su disminución alimentada por la falta de certezas jurídicas y una tendencia del Estado a cambiar las reglas del juego”.
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