Pese a que estudios como El Futuro del Trabajo 2024, del Foro Económico Mundial (WEF), proyectan que la inteligencia artificial y la automatización podrían desplazar 92 millones de empleos a nivel global de aquí a 2030, la sensación en el mercado laboral es que ese impacto ya se está viviendo en algunos sectores.
Para muchas compañías, la transformación ya empezó a verse en las primeras semanas del 2026 y se está traduciendo en redefinición de roles y despidos concretos en empresas como Nike, Amazon, Pinterest, MercadoLibre, Dow, entre otras.
El propio WEF reconoce que casi cuatro de cada diez competencias actuales perderán relevancia antes de que termine la década. Aunque el organismo prevé la creación de 170 millones de nuevos empleos impulsados por la IA, la transición ecológica y los cambios demográficos —con un balance neto positivo de 78 millones de puestos adicionales—, también advierte que el proceso será desigual y acelerado. Y los movimientos recientes de grandes multinacionales parecen confirmarlo.
Esa lectura quedó reforzada en el Foro Económico Mundial de Davos, donde Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, lanzó una de las frases más inquietantes del encuentro: aseguró que “los modelos de inteligencia artificial podrían realizar la mayor parte del trabajo de los ingenieros de software en un plazo de seis a doce meses”, convirtiendo a muchos de estos profesionales en editores o supervisores del código.
Aunque luego matizó que no todos “los procesos son automatizables”, el mensaje fue que incluso los empleos más calificados están entrando en una fase de redefinición profunda.
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Amazon, Pinterest y Nike: eficiencia, menos capas y más IA
Precisamente, ante esa situación, Amazon abrió el año con uno de los anuncios más contundentes. La compañía confirmó el despido de 16.000 empleados corporativos, una decisión que se suma a recortes previos y eleva a cerca de 30.000 los puestos eliminados en apenas tres meses. Los ajustes afectan principalmente a la plantilla administrativa y corporativa, que ronda los 350.000 trabajadores, lo que representa alrededor del 4,6% de ese total.
Desde la empresa, la explicación apunta a la necesidad de reducir burocracia, eliminar capas de gestión y aumentar la responsabilidad individual, en un momento en el que la inteligencia artificial permite automatizar procesos que antes requerían grandes equipos. El propio CEO, Andy Jassy, ya había advertido que la IA reduciría la plantilla a medida que Amazon automatice más de sus operaciones.
Pinterest siguió una línea similar: la plataforma de descubrimiento visual anunció que recortará cerca del 15 % de su plantilla, lo que implica la salida de menos de 780 empleados de un total de poco más de 5.200. La empresa también reducirá espacio de oficinas y asumirá costos de reestructuración de entre 35 y 45 millones de dólares, con el objetivo de redirigir recursos hacia inteligencia artificial y automatización, especialmente en su negocio publicitario.
En el caso de Nike, los recortes han sido más selectivos, pero igualmente significativos. La compañía confirmó despidos dentro de su división tecnológica, afectando áreas de estrategia empresarial y funciones corporativas. Parte de ese trabajo será delegado a proveedores externos, en medio de una reorganización liderada por su CEO, Elliott Hill, que busca recuperar el crecimiento y redefinir prioridades.
Aunque Nike no ha revelado una cifra global de empleos eliminados, los recortes se inscriben en una estrategia más amplia de eficiencia operativa y foco en tecnología, en un entorno marcado por ventas débiles y presión sobre los costos.
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Mercado Libre y Dow: la reconfiguración también llega a América Latina y la industria
En América Latina, Mercado Libre también se sumó a esta ola de ajustes. El gigante del comercio electrónico y los servicios financieros digitales confirmó despidos en su área de Experiencia de Usuario (UX), que afectaron a más de un centenar de empleados en distintas operaciones regionales. Aunque la compañía aclaró que las desvinculaciones representan menos del 0,09% de su plantilla global, que supera los 125.000 trabajadores, el caso volvió a encender el debate sobre el impacto de la IA en roles creativos y de contenido.
La reestructuración respondió a la integración de funciones de diseño y contenido, con una apuesta por perfiles más generalistas y estructuras más ágiles. Los recortes se concentraron especialmente en UX writers, un rol históricamente encargado de los textos, flujos de navegación y mensajes que guían la experiencia del usuario.
De hecho, en Argentina, la Asociación Gremial de Computación vinculó directamente las desvinculaciones con la adopción de herramientas de inteligencia artificial, capaces de generar textos y optimizar interfaces con menor intervención humana. El propio CEO de la compañía reconoció que el “20% del nuevo código que desarrolla Mercado Libre ya es generado por IA, una proporción que sigue en aumento”.
Fuera del sector tecnológico, Dow Inc., uno de los mayores fabricantes de productos químicos del mundo, anunció que recortará unos 4.500 empleos como parte de su énfasis en automatización e inteligencia artificial. La empresa anticipó entre 600 y 800 millones de dólares en costos de indemnización, dentro de un plan más amplio para simplificar operaciones y ahorrar hasta 1.000 millones de dólares en gastos.
El anuncio se suma a cierres de plantas y despidos previos, y muestra que la lógica de eficiencia impulsada por la IA también está alcanzando a sectores industriales tradicionales.
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¿Despidos por IA o ajustes inevitables?
Para los expertos, el punto clave es evitar una lectura simplista. “Los despidos no responden únicamente a la inteligencia artificial, pero la IA sí actúa como un acelerador”, coinciden los analistas. Muchas de estas compañías ya venían ajustando costos tras la expansión acelerada de la pandemia. La diferencia ahora es que la IA permite hacer más con menos personas y en menos tiempo, lo que cambia estructuralmente la forma de operar.
¿Qué roles ganan relevancia con la IA?
Según este análisis, la inteligencia artificial no está reemplazando equipos completos de un día para otro, pero sí está reduciendo la necesidad de roles operativos, repetitivos o altamente manuales: procesamiento de datos, soporte básico, análisis operativo, generación de reportes, marketing táctico o programación junior.
De otro lado, ganan relevancia los perfiles que combinan criterio humano y tecnología: líderes de producto, estrategas de negocio, creativos, especialistas en datos, ingenieros de IA y profesionales capaces de traducir decisiones empresariales en acciones apoyadas por sistemas inteligentes.
El impacto en Colombia: menos despidos visibles, más exigencia silenciosa
En mercados como Colombia, el impacto se manifiesta de otra forma. Andrés Delgado, Executive Manager de Michael Page, explicó que la inteligencia artificial ya está afectando sectores como salud, finanzas, servicio al cliente, educación y agro, pero no necesariamente a través de despidos masivos. “Lo que vemos es una contracción silenciosa: menos contrataciones, más exigencia por rol y equipos más pequeños haciendo más”, señaló.
Roles administrativos, contables y operativos han cambiado de forma sustancial con la incorporación de plataformas automatizadas, lo que obliga a los profesionales a migrar hacia funciones más estratégicas y de análisis.
En salud, por ejemplo, la IA ya interpreta imágenes médicas con alta precisión; en el agro, predice cosechas y optimiza cultivos. Para las empresas, el foco ya no está solo en la experiencia técnica, sino en la capacidad de adaptación, aprendizaje continuo y pensamiento crítico.
El desafío, advierte el WEF, es que no todas las empresas están preparadas para reentrenar a sus trabajadores. Aunque la mitad de los empleados del mundo ya participó en programas de reskilling en 2025, uno de cada diez necesitará reentrenamiento sin tener acceso a él, lo que podría profundizar las brechas sociales y tecnológicas.